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Edgardo CARRILLOxxx
xxxedgardo@revistaasi.com.mx
FENOTIPOS.
Martín Miranda y Gerardo Ceja
"Quiero ser tu golpeador.
Yo quiero ser tu negro golpeador...".
Bruto, canción de José Cris
Con
todo y que al obtener la prueba negativa del antidoping que
ayer mismo se realizó, el regidor panista de Hermosillo
Martín Miranda López casi soltaba algunas lágrimas
-debieron ser de contento, así como la sonrisa que
hace unos días traía al salir de los separos
policíacos ha de haber sido de nerviosismo-, no me
convence de que se trate de una persona digna de ostentar
el cargo público que tiene.
Sencillamente,
más allá de haber sido atrapado bebiendo alcohol
mientras conducía, y su auto con un fuerte olor a marihuana
-ya saben la historia, a estas alturas muy manoseada, por
cierto-, su fenotipo no me cuadra para ello.
Claro
que esa impresión no me da derecho a juzgarlo, puedo
estar equivocado -aunque lo dudo; odio tener casi siempre
la razón-, al igual que puede estarlo Gerardo Rafael
Ceja Becerra, el priísta que en los últimos
días se ha dedicado a machacar en los diferentes espacios
de comunicación, sobre todo en los noticieros y programas
de radio -que lo subyugan-, su supuesta preocupación
por que el regidor Miranda "busque ayuda a su adicción",
asumiendo Ceja la calidad moral para dar tal consejo a partir
de que él mismo -Ceja, pues- tuvo problemas con el
alcoholismo y debió recurrir a los grupos de ayuda.
En
cada una de sus intervenciones a las radiodifusoras a las
que diariamente llama para tratar cualquier tema que le haga
parecer vocero e ideólogo del PRI, Gerardo Ceja alude
a que él, como alcohólico -aunque nunca consumidor
de drogas ilegales, se molesta en aclarar y subrayar-, le
pide a Miranda que busque apoyo profesional, entendiéndose
que Ceja debe conocer bien el infierno por el que supuestamente
está pasando Martín Miranda.
Esa
angustia sería hasta encomiable si Gerardo Ceja la
estuviera manifestando con discreción y en lo personal,
más no cuando lo hace con el evidente ánimo
de avivar o ya de perdida mantener en los medios el tema del
desliz de Miranda, criticable de por sí, pero no por
ello suficiente para que Ceja lo aproveche para seguir cumpliendo
su papel de golpeador de la política.
No
conozco personalmente a Gerardo Ceja, pero entiendo la esencia
que lo mueve a partir de su comportamiento público
en los medios, que ha mantenido desde que en Caborca se integraba
a aquel movimiento interno del PRI conocido como Corriente
Crítica, que le sirvió para que el entonces
dirigente estatal de ese partido, Víctor Hugo Celaya,
lo integrara al equipo, siendo adoptado por el llamado ideólogo
priísta Gilberto Otero, de quien Ceja a momentos se
antoja creado a imagen y semejanza.
Don
Gerardo aparece actualmente en el directorio del PRI estatal
como presidente de la Asociación Nacional de la Unidad
Revolucionaria en Sonora, y ha sido el encargado de presentar
formalmente y mantener en el pandero el caso de los malos
manejos de panistas en el Fondo Nacional de Apoyo a Empresas
en Solidaridad (FONAES), que evidencia al diputado Óscar
Téllez Leyva; fue también quien se aventó
el tirito -nunca mejor usada la expresión: tirito-
de alguna vez, durante una asamblea nacional del PRI, enfrentar
con indirectas al diputado Carlos Ernesto 'El Bebo' Zatarain,
priísta no bien querido -y se lo ha ganado- en el PRI
Sonora. Así también, documentado en la prensa
que en un avión donde coincidió con el senador
panista Guillermo Padres, Ceja no perdió la oportunidad
de vociferar de asiento a asiento: "¿Qué
pasó Senador, ya va a rendirle cuentas a su jefe Beltrones?".
Un
golpeador, pues, entrón y siempre dispuesto a la camorra,
quien no teme caer en situaciones grotescas, como de hecho
lo es el ventilar públicamente su alcoholismo con tal
de molestar a un adversario político.
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