Camilo se declara CULPABLE
pero alega inocencia
El
secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño,
admitió que firmó contratos como apoderado
legal de la empresa Transportes Especializados Ivancar,
con los que la compañía acordó convenios
de prestación de servicios con Pemex, los cuales,
apuntó, son auténticos y legales.
"Los
contratos son auténticos y son legales, como lo es
todo lo demás que he hecho en mi vida profesional,
como en mi vida pública. Siempre he actuado en estricto
apego a la ley", apuntó en entrevista con Joaquín
LópezDóriga. Interrogado sobre si pensaba
renunciar luego de las acusaciones que pesan sobre él
por tráfico de influencias, Mouriño rechazó
tal posibilidad y aseguró que seguirá adelante.
Ese
día, el periódico El Universal había
publicado copias de los contratos firmados por Mouriño,
integrados en el expediente presentado por el excandidato
presidencial de los partidos PRD, PT y Convergencia, Andrés
Manuel López Obrador.
Días
antes, López Obrador exigió al secretario
de Gobernación hacer pública su declaración
patrimonial, para que se conozca su riqueza personal. Dijo
que Mouriño también debe detallar la lista
de las 80 empresas de su propiedad y el valor económico
de cada una.
"Felipe
Calderón y Mouriño deben informar al pueblo
de México sobre cómo han manejado los fondos
provenientes de los excedentes petroleros y de la industria
eléctrica, en vez de pretender privatizar Pemex",
afirmó en Huetamo, Michoacán.
Los
coordinadores parlamentarios de los partidos que forman
el Frente Amplio Progresista (FAP) -PRD, PT y Convergencia-
presentarían una denuncia penal contra Mouriño,
a quien acusan de tráfico de influencias, abuso de
autoridad y cohecho.
"Presentaremos
denuncias en la PGR y en otras instancias porque hay un
asunto que no sólo es una irregularidad, sino que
hay delitos que perseguir", señaló Javier
González Garza, coordinador del PRD en la Cámara
de Diputados, al resumir lo tratado en una reunión
de dirigentes del FAP con Andrés Manuel López
Obrador.
La
denuncia estará basada en los contratos que Pemex
Refinación asignó a la empresa Ivancar -de
la familia Mouriño-, mismos que fueron firmados por
Juan Camilo como apoderado legal de la compañía
cuando él era, primero, diputado y, luego, funcionario
de la Secretaría de Energía. El FAP denuncia
que Juan Camilo Mouriño pudo haber incurrido en varios
delitos al fungir como apoderado general de la empresa familiar,
Transportes Especializados Ivancar, al tiempo que era, primero,
diputado y, después, funcionario público en
la Secretaría de Energía (cuando su titular
era Felipe Calderón).
Dos
hechos irrebatibles lo dejan bajo sospecha: siendo legislador
suscribió como "apoderado legal" una operación
de negocios con PEMEX y, tan sólo en enero de 2008,
una constructora de su suegro, Eduardo Escalante, obtuvo
contratos de obra pública federal a cargo de la Secretaría
de Comunicaciones y Transportes, superiores en monto a todo
lo obtuvo a lo largo de 2007: 299 millones 332 mil pesos,
frente a 163 millones 334 mil pesos del año pasado.
De
esos posibles delitos, al menos dos podrían muy bien
aplicar en este caso. El Código Penal Federal, en
su artículo 221, señala que incurre en tráfico
de influencias "el servidor público que por
sí o por interpósita persona promueva o gestione
la tramitación o resolución ilícita
de negocios públicos ajenos a las responsabilidades
inherentes a su empleo, cargo o comisión", y
el artículo 220 del mismo Código señala
que cae en "uso indebido de atribuciones y facultades"
el funcionario que, "en el desempeño de su empleo,
cargo o comisión, indebidamente otorgue
contratos,
concesiones, permisos, licencias, autorizaciones, franquicias,
exenciones, efectúe compras o ventas o realice cualquier
acto jurídico que produzca beneficios económicos
al propio servidor público
a parientes por
consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado, o cualquier
tercero con el que tenga vínculos afectivos, económicos
o de dependencias administrativas directas, socio o sociedades
de las que el servidor público o las personas antes
referidas formen parte".
Son
delitos que ameritan cárcel e inhabilitación.
Mouriño no podía aparecer simultáneamente
como funcionario y como apoderado de la empresa que firma
un contrato con el sector energético, menos aún
si se trata de la empresa familiar, aunque de verdad el
joven secretario no tuviera acciones en Ivancar.
En
la medida en que Camilo no ha negado la autenticidad de
los contratos divulgados ni la de su firma como apoderado
de la empresa, lo que queda por aclarar es si hay responsabilidad
administrativa o incluso penal.
En
su primera respuesta, Mouriño fue absolutamente endeble.
No es legalmente relevante que la relación entre
la empresa en cuestión y Pemex viniera de cuando
él contaba con 14 años; el problema es que,
siendo funcionario en activo, apareciera también
como apoderado de una empresa de su familia. Tampoco interesa
a la ley si el padre del secretario consolidó su
empresa "con el paso de los años y gracias al
tesón", ni si está agradecido con la
vida y su progenitor, ni si decidió iniciar una carrera
política para "cosechar lo más valioso
que una persona puede obtener: la satisfacción del
servicio al país y a los demás".
Tampoco
es relevante jurídicamente si renunció a las
acciones de 80 empresas o si dejó "muchas de
las comodidades que tienen los que viven en el interior
del país", ni el que ese funcionario haya renunciado,
en aras del servicio público "a un patrimonio
legítimo, producto del esfuerzo personal y familiar".
PROPONEN
COMISIÓN
El FAP propuso en la Cámara de Diputados la integración
de una Comisión del Congreso de la Unión para
investigar a Mouriño, al tiempo que -al más
viejo estilo priísta- el presidente nacional del
PAN, Germán Martínez Cázares, aseguró
que su partido respalda "con orgullo" al secretario
de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien
"demostrará en el ejercicio ser un buen funcionario.
Él es una muestra de la nueva clase política
que está construyendo el país, una buena muestra
de profesionalismo, de decencia pública y capacidad.
¡Eso representa Juan Camilo!", enfatizó.
En
tanto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en
el Senado de la República, que prácticamente
ya había acordado respaldar la propuesta del FAP,
dio marcha atrás, y ya sin su voto no se podrá
conformar la comisión especial para investigar el
presunto tráfico de influencias del secretario de
Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo.
"No
somos el Ministerio Público ni la procuraduría",
comentó a manera de explicación el coordinador
del tricolor en Xicoténcatl, Manlio Fabio Beltrones,
quien aseguró que su partido no está dispuesto
a culpar o exonerar al secretario de Gobernación
frente a las acusaciones en su contra por presunto tráfico
de influencias, y aseguró tajantemente que la comisión
propuesta por los integrantes del Frente Amplio Progresista
en el Senado no tiene fundamento legal.
GENUFLEXIONES
AZULES
Según lo expresaron el dirigente nacional panista,
Germán Martínez, y el coordinador del blanquiazul
en el Senado, Santiago Creel, originalmente el PAN apoyó
la creación de una comisión legislativa en
el Congreso de la Unión para investigar presunto
tráfico de influencias de Mouriño en la adjudicación
de contratos de Pemex, de la Comisión Federal de
Electricidad y de Luz y Fuerza para sus empresas familiares
siendo funcionario, tal como lo propusieron formalmente
los partidos de oposición.
En
conferencia de prensa en la sede nacional panista, Martínez
dijo que Acción Nacional "no va a regatear un
voto a favor de investigar a nadie. Siempre hemos aprobado
cualquier comisión de investigación".
Pero dos días después, legisladores y dirigentes
del PAN manifestaron su respaldo al secretario de Gobernación,
en medio de la andanada en su contra de acusaciones por
tráfico de influencias.
El
funcionario recibió en sus oficinas a los coordinadores
de senadores, Santiago Creel, y de diputados del blanquiazul,
Héctor Larios, así como al presidente del
PAN, Germán Martínez. Durante un encuentro
de poco más de dos horas, el titular de Segob, legisladores
y el dirigente panistas abordaron el tema de la comisión
que impulsa el FAP en el Congreso. Larios aseguró
que la próxima semana (esta) Mouriño hará
públicos documentos que desmentirán que haya
incurrido en tráfico de influencias.
Seguramente
nervioso por su situación, un día anterior,
ante organizaciones campesinas que, entre otros temas, demandan
la reapertura del capítulo agropecuario del Tratado
de Libre Comercio, se levantaron de la mesa con Juan Camilo
Mouriño, aunque fue éste quien prácticamente
disolvió la reunión. Víctor Suárez,
de la Campaña Nacional Sin Maíz no Hay País,
dijo que "el diálogo lo reventó el secretario
Mouriño al no dar respuesta puntual a las demandas
del movimiento", y agregó que "la única
manera para volvernos a sentar a una mesa de diálogo,
previa a una definición de negociación, es
que el gobierno federal recapacite y por escrito envíe
respuesta puntual a nuestra agenda inmediata y condiciones
previas".
En
la mesa también estaban los titulares del Trabajo,
Javier Lozano; de Agricultura, Alberto Cárdenas;
y de Economía, Eduardo Sojo.
"Fue
una reunión burocrática, de decir 'aquí
estoy y dejo instaladas las mesas' pero sin ningún
compromiso, y a ver qué hacen secretarios Cárdenas,
Sojo y Lozano", reclamó Suárez.
"Querían
levantarle la cara a Mouriño como un secretario capaz
de hacer una concertación política, pero fracasaron",
censuró.
"El
malestar fue ese: no hay ningún compromiso, no hay
fechas ni temas concretos en la respuesta del gobierno.
Por eso la postura, cuando nos salimos de la reunión,
fue: ahí están los planteamientos, las tareas,
queremos que se comprometan", declaró Rafael
Galindo, de la Central Campesina Independiente.
"Indigna,
nos parece que es un distractor. Nosotros no podemos venir
a sentarnos a hacerle el caldo gordo, y mucho menos venirnos
a prestar a que nos sigan distrayendo con un 'vamos a sentarnos
a discutir', cuando en la vía de los hechos no hay
una respuesta específica. Por eso decimos: como no
hay ningún acuerdo, pues nos levantamos porque no
vamos a estar perdiendo el tiempo", dijo Gustavo Ortega
Bravo, del Diálogo Nacional.
NERVIOSISMO
Mouriño fue, en efecto, apoderado legal de Transportes
Especializados Ivancar hasta finales de 2003, cuando ya
era asesor de la Secretaría de Energía. Los
enterados de su círculo más cercano aseguran
que el no es accionista de Ivancar, sino que el trámite
de aviso de cambio de apoderado legal toma meses, y que
fue en ese lapso cuando Mouriño firmó el documento
que el PRD ha explotado con gran habilidad, pero consideran
que legalmente podrá remontar esa acusación,
por lo que la sanción administrativa para Mouriño
por este hecho sería menor.
Pero
en realidad, al interior de los círculos del equipo
del presidente Felipe Calderón es evidente que comienza
a causar nerviosismo el "Efecto Iván".
El
expediente Pemex Mouriño dio al PRD la bandera que
no había encontrado a lo largo de este go bierno,
y ha puesto en jaque a la administración federal
en uno de los temas más sensibles para los mexicanos:
el destino del petróleo. El perredismo se encontraba
en su nivel más bajo de popularidad y a punto de
la fractura interna, pero el tema de Mouriño los
ha vuelto a unificar y les da un motivo de polarización
electoral rumbo al 2009 que, sin duda, le hace mucho daño
al gobierno del PAN.
Mouriño
se ha convertido en el Carlos Hank del panismo, por obtener
su riqueza gracias al tráfico de influencias desde
el poder público, acusó Horacio Duarte, aspirante
a secretario general del PRD. Vamos a profundizar las investigaciones
contra Mouriño, que ha hecho negocios por sus vínculos
con funcionarios, al amparo del poder público. Los
legisladores del PRD harán lo posible para que responda
por este tráfico de influencias en Pemex.
"A
Mouriño le gusta que le digan Iván, pero hoy
se le conoce como el Hank del panismo, como lo fue Carlos
Hank para el PRI, quien arropado en el poder público
obtuvo muchos beneficios", dijo el perredista mexiquense.
En
efecto, los expertos ven con preocupación cómo
va creciendo el embrollo en torno a Petróleos Mexicanos
y Juan Camilo Mouriño -al que sus allegados le llaman
con afecto Iván-, y temen que termine por arrollar
las negociaciones de la reforma energética, de las
que por lo pronto él ha quedado relegado y se deja
al frente de las mismas a la secretaria de Energía,
Georgina Kessel.
INVESTIGACIÓN
CONDICIONADA
La integración de una comisión especial para
investigar al secretario de Gobernación estará
lista en los próximos días, luego de que el
PRD aceptó la condición del PAN de apoyarla,
a cambio de que se conforme otra que indague al jefe de
Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, por presunto
desvío de recursos para la campaña de Alejandro
Encinas, aspirante la presidencia del partido del sol azteca.
La
propuesta de crear la comisión fue presentada por
los coordinadores del Frente Amplio Progresista (FAP), Javier
González Garza, del PRD; Alejandro Chanona, de Convergencia;
y Ricardo Cantú, del PT, siendo turnada a la Junta
de Coordinación Política, que preside el panista
Héctor Larios. En el Senado de la República
se acordó integrar una comisión que investigue
el presunto tráfico de influencias y otros delitos
en los que habría incurrido Mouriño Terrazo
en el sexenio pasado.
EL
COSTO DE UN DELFÍN
La Comisión Política del Comité Ejecutivo
Nacional (CEN) del PAN está a cargo de revisar la
estrategia a seguir para la defensa de Juan Camilo Mouriño,
de acuerdo con dirigentes panistas. Luego de que Germán
Martínez, dirigente nacional del PAN, asegurara que
se le dará respaldo a Mouriño tras ser el
blanco de ataque de dirigentes perredistas, el CEN del PAN
emitirá en los próximos días un respaldo
público al funcionario del gobierno federal. Ulises
Ramírez, integrante del CEN, explicó que la
primera estrategia será respaldar al secretario en
público e incluye la defensa, como se ha hecho hasta
ahora, de cualquier funcionario federal atacado por la oposición,
en especial por el PRD.
EL
CHUCHO RETA A MOURIÑO
El candidato a la presidencia nacional del PRD, Jesús
Ortega, retó al secretario de Gobernación,
Juan Camilo Mouriño, a demostrar con "pruebas
contundentes" que no ha entrado en conflicto de intereses
por los contratos de su negocio familiar con Petróleos
Mexicanos (Pemex). En un comunicado, el aspirante a la dirigencia
perredista aseguró que no es correcto que el funcionario
federal haya calificado de mezquinas y dolosas las acusaciones
en su contra, pues debe defenderse con pruebas. "Hasta
demostrar con pruebas contundentes que no ha entrado a conflictos
de intereses y sacado provecho de su posición en
el Gobierno", dijo.