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Humberto
Valdés Ruy Sánchez...
ECHÓ A PERDER EL SUBA
Optimiza,
empresa ligada al secretario de Infraestructura fue la responsable
del rediseño de las rutas de transporte.
Por
Edgardo CARRILLO LÓPEZ
La
promesa de viajar en unidades nuevas, con choferes bien vestidos
y educados, y hasta con aire acondicionado, no fue suficiente para
seducir a los usuarios del transporte urbano en Hermosillo, quienes
-afectados por la ineficiencia de los principales operadores del
gobierno estatal en el programa SUBA- protestaron de tal manera
que no quedó sino regresar al viejo sistema de rutas, como
se hizo a partir del domingo 30 de septiembre.
Un
día antes tuvieron que hacer el anuncio el gobernador Bours,
el secretario de Gobierno y el presidente municipal de Hermosillo.
El problema había rebasado al director del Transporte, Jorge
Durán Puente, y al secretario de Infraestructura Urbana y
Ecología, Humberto Valdés Ruy Sánchez, cuya
empresa Optimiza Acción Eficaz (de la que él afirma
que se desligó desde que fue nombrado secretario), fue la
responsable del cambio en las rutas de transporte en Hermosillo,
así como de la aplicación del SUBA en Navojoa y Ciudad
Obregón.

LA INEFICAZ ACCIÓN
DE 'OPTIMIZA, Acción Eficaz', la firma de consultoría
de la que fue socio fundador el secretario de Infraestructura Urbana
y Ecología del Gobierno del Estado de Sonora, Humberto Valdés
Ruy Sánchez, se evidenció en la catastrófica
implementación del SUBA en Hermosillo, aunque igualmente asesoró
en la puesta en marcha del programa en Navojoa y Ciudad Obregón,
por lo cual ha facturado millonarias cantidades...
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Pero
el reversazo para volver a las antiguas rutas por las que desde
hace más de 20 años circula el transporte urbano en
la capital del estado, no hubiera sido necesario si el proyecto
se aplica de la manera y con los tiempos que lo había planeado
su creador, un hombre al que algunos dentro del negocio del transporte
identifican sólo como 'Pepe' Ramos, y a quien -se dice- Valdés
Ruy Sánchez le voló la idea.
TERCERA
PERSONA
De 'Pepe' Ramos se sabe poco, pues él mismo rechazó
hacer comentarios sobre el tema, aunque sí aborda
públicamente el caso del SUBA en un blog en Internet,
e incluso en otro espacio da cuenta detallada de su
experiencia en el transporte y de la idea que desarrolló
para modernizarlo.
La
información obtenida de otras fuentes es que Ramos ideó
un sistema para renovar y eficientar el transporte en la ciudad,
al que llamó Tercera Persona, en alusión a que debía
ser otra instancia, ajena al gobierno y a los concesionarios, la
que administrara la operación del transporte.
Se
dice que desde la campaña de Eduardo Bours al gobierno de
Sonora, Ramos presentó su proyecto a Valdés Ruy Sánchez,
entonces asesor del candidato en materia de transporte a través
de la empresa Optimiza.
Y
justo estas
versiones se pueden confirmar en el sitio de Ramos en
Internet, donde textual se lee, entre muchos otros detalles:
"Por
sugerencia del entonces Secretario de Infraestructura Urbana y Ecología
del Estado de Sonora, Lic. Faustino Félix Escalante, expuse
ante los integrantes del despacho Optimiza, el Plan Maestro de Modernización
para el Sistema del Transporte Colectivo Urbano, entregando disco
CD a la Ing. Hortensia Pérez, sugiriendo los conceptos de
mi sistema "Tercera Persona": Sistema prepago de pasaje,
control y uso de maquinas inteligentes, integracion de empresas
de servicio en auxilio del transporte, recopilación de estadísticas,
centros de pernocta, cultura del uso del transporte (abril 2004)...".
Se
cuenta que tiempo después, en una reunión donde Ramos
insistía con su proyecto, a la que asistieron concesionarios
y hasta el diputado Gildardo Real como presidente de la Comisión
del Transporte en el Congreso local, el ya entonces secretario de
infraestructura comentó que la idea era igual que la que
ya ellos estaban trabajando, a lo que -dicen- Ramos le espetó
que no era igual, sino que era justamente la misma idea que se le
había presentado en su despacho de Optimiza, y que si no
se acordaba de su persona, a lo que dicen Valdés reconoció
que sí, que lo recordaba.
LOS
ERRORES
Desconociendo los detalles de fondo del proyecto original, o quizá
tratando de maquillarlo, Optimiza, Valdés Ruy Sánchez
y Durán Puente dieron al traste con una buena y necesaria
idea: modernizar y eficientar el transporte en las principales ciudades
de la entidad.
Quienes
conocen el asunto señalan que en Hermosillo el mayor error
fue cambiar las rutas (ahora pomposamente llamadas 'líneas',
por aquello de que a la letra 'R' rotulada en los camiones no se
le borre 'el palito' y quede en 'P'), lo que provocó que
los hermosillenses coincidieran -como hace mucho tiempo no ocurría
en ningún otro asunto- en una sentida demanda: retomar las
antiguas rutas.

El caos vial ante los bloqueos de
los usuarios del transporte urbano.
Supuestamente
el proyecto original proponía, sí, un rediseño
de rutas aplicado en etapas, según lo fuera indicando la
información recaba por el 'sistema inteligente' con tecnología
GPS (que algunos camiones traen instalado, pero sin que el SUBA
cuente aún con un centro de monitoreo) conforme se desarrollara
el servicio, pero jamás un cambio drástico como lo
hicieron avalados por la empresa Optimiza Acción Eficaz.
Se
cuestiona también el hecho de que en lugar de cuatro centros
de pernocta para los camiones (donde se concentran para limpieza,
mantenimiento y estancia durante las noches), uno en cada punto
cardinal de la ciudad, se haya establecido sólo uno, ubicado
al noroeste por los bulevares Lázaro Cárdenas y Solidaridad,
desde donde tienen que salir y regresar incluso los camiones que
cubren la alejada zona sur de Hermosillo.
Otro
aspecto manejado de manera errónea es el capricho del director
del Transporte, Durán Puente, de que el programa SUBA iniciara
el 22 de septiembre, a pesar de que sabía que no se contaba
con las unidades suficientes para atender la demanda de los usuarios.
Pensó -suponen- que siendo fin de semana no se notaría
tanto la falta de camiones, y que en unos días más
se tendrían las unidades faltantes para ofrecer un buen servicio.

Hasta las patrullas de policía
tuvieron que entrar al quite y trasladar a los usuarios del transporte,
quienes sencillamente no encontraban camiones.
Pero
los proveedores les fallaron o algunos concesionarios los boicotearon,
tan es así que en un momento del conflicto el gobernador
Bours hizo pública esa versión y amenazó con
cancelar concesiones.
Al
arrancar el SUBA faltaban, además, puntos de parada (ascenso
y descenso de pasaje) bien ubicados, identificados y equipados;
y, claro, una más completa difusión de los cambios
y beneficios. Por si fuera poco, ese día cayó una
torrencial lluvia que desquició la ciudad.
TODOS
EN SU PAPEL
Ante su ineficiente actuar, Humberto Valdés Ruy Sánchez
y Jorge Durán Puente empezaron a hablar de una actitud de
boicot de parte de concesionarios a quienes no convenía la
modernización del transporte.
Pero
-sin demeritar el hecho de que, en efecto, algunos concesionarios
pusieron al SUBA cuanta traba les fue posible- lo cierto es que
los que quedaron fuera de ese programa son los menos y los más
pequeños del pulpo transportista en Hermosillo. Los grandes
están adentro, como el caso de Medardo Chávez, la
señora Débora González, los hermanos Madrid,
los hermanos Miranda y hasta Catarino Sarabia Coronel, quien sin
ser ya propietario de concesiones de autobuses urbanos, las tiene
de taxis y maneja además un grupo a través del sindicato
cetemista que lidera en el estado.
Así,
todos estuvieron ubicados en su papel:
Los
usuarios, acostumbrados a transitar las mismas rutas desde hace
más de 20 años, recibieron el inicio del SUBA con
una andanada de críticas y manifestaciones.
También
en su papel, por supuesto, los concesionarios lastimados en sus
intereses con la entrada del SUBA.
Cada
parte cumple su rol conforme mejor le conviene. Los únicos
que quedan fuera, desubicados, desangelados, son los funcionarios
estatales que debieron haber previsto y controlado estas y otras
tantas situaciones en torno al programa SUBA, que incluso habían
implementado ya en Navojoa y en Ciudad Obregón.
Tenían,
pues, la experiencia. Los ensayos debieron haber servido para evitar
el conflicto en el transporte en la capital del estado, así
como la animadversión de la gente (usuaria o no del transporte,
que es lo más preocupante) hacia el SUBA y hasta al gobernador
Bours, cuya figura fue el centro preferido de las críticas
y ataques de quienes aprovecharon política y partidistamente
el asunto.
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