TOMÁS
HERRERA
Escribiendo BAJO EL MEZQUITE
Por
Edgardo CARRILLO LÓPEZ
Su
entusiasmo lo lleva a la vehemencia y parece no medir las palabras
cuando refiere al apóstol Pablo como la figura que, al
igual que él -argumenta-, actúa de manera atrevida
cuando se trata de llevar un mensaje a los demás.
-
Es como si se comparara con San Pablo, se le espeta a Tomás
Herrera Seco, quien, como sacerdote y comunicador, no se inmuta
y dice que sí, en efecto, aunque deja claro que más
que pretender ubicarse en el mismo nivel que Pablo de Tarso, lo
toma como un modelo a seguir: "Hago mías sus actitudes,
porque son dignas de imitar".
La
entrevista con Tomás es en torno a su libro de superación
y paz interior titulado 'Bajo el mezquite' -que presentará
el 30 de agosto ("aunque desde mediados de ese mes estará
ya en las librerías", informa)-, pero como en los
textos de su libro mismo y al igual que lo hace en sus conferencias
y seminarios, salpica el tema con anécdotas, datos, explicaciones
-pedidas o no-, gestos infaltables, y todo aquello que le garantice
haber comunicado adecuadamente.
De
ahí que, del libro, salte miles de años atrás:
"Estoy seguro que si Pablo de Tarso hubiera contando con
estos instrumentos, los hubiera aprovechado a la perfección,
pues en su época, mientras otros apóstoles mantenían
una visión regional, localista, él -filósofo
y político- supo darle un aire universal y organizativo
a la propuesta de cambio de Jesús de Nazareth, que corría
el riesgo de limitarse a Galilea.
"Ahí
nació el primero conflicto entre un Pablo visionario y
atrevido, y un grupo conservador que ponía en peligro la
universalidad del mensaje. Pablo tuvo la visión de ir a
Grecia y a Roma, supo usar los instrumentos de su época...
"Yo
hago lo mismo con los libros, seminarios y asesorías, y
artículos en prensa y en radio... los vehículos
modernos para comunicar y lograr que un mensaje penetre y llegue
lo más lejos posible, lo más profundo en el Ser
de cada persona".
UN
ESTILO
"Me gusta el estilo de Pablo de Tarso, y lo sigo en mis conferencias
y asesorías, y ahora también he recurrido a él,
a esa forma animada y atrevida para escribir 'Bajo el mezquite',
e incluso para producir todas las demás herramientas que
conforman este proyecto, y que también vamos a poner al
alcance de quien lo desee", comenta Tomás Herrera.
Explica
que el libro -bien editado y presentado, de fácil lectura,
ameno- forma parte de un proyecto de actitudes:
"Surge
del conjunto de materiales que desarrollo en mis conferencias
y seminarios; la gente pedía quedarse con algo escrito,
por lo que decidí producir este libro, y junto con él
otros materiales, como discos compactos y una colección
de carteles que denominados 'decoración motivacional',
para la empresa y la casa, que se adaptan al entorno y mantienen
presente frases motivadoras.
"Se
trata de souvenir que nos hacen consecuentes con una filosofía
personal por la que apostamos. Provocan una filosofía de
estilo".
Todo
eso, comenta Tomás, "enriquece lo que ofrezco a quienes
escuchan mis pláticas, y ahora puedo llegar no sólo
a dictar una conferencia, sino a proponer una visión, un
concepto de vida, una oferta interesante para quienes gustan dar
un aire nuevo a su existencia".

EL
COMPETIDO MERCADO
Optimista siempre, Tomás Herrera, no comparte la idea de
que el mercado de la superación personal está ya
saturado, y en todo caso -argumenta- "yo no soy un mero motivador,
sino alguien que -dice, citando la frase principal del libro-
comparte experiencias para abrirnos a la vida, al éxito,
a la paz interior".
Filósofo,
sacerdote y comunicador, dedicado principalmente al periodismo
en prensa, radio y televisión, Tomás se cataloga
como un 'asesor en el conocimiento humano', una actividad que
considera ha permeado porque en la época actual hay muchas
carencias en los individuos.
Explica:
"Este tipo de trabajo estaba hasta hace poco en manos de
las instituciones clásicas: La familia, el Estado y la
Iglesia.... y no es que esas instituciones no hayan funcionado,
pero la sociedad ha cambiado, avanzado, y tiene ahora criterios
más amplios y plurales, es más exigente, y todo
lo que vaya encaminado a impulsar el desarrollo del individuo
debe ser bienvenido".
Considera
que todos necesitamos en ocasiones apoyo de este tipo, "porque
todos somos un poco alumnos y maestros, y siempre tenemos algo
que aprender", expresa y luego sentencia: "No es bueno
ser obstinado y pensar que solos podemos avanzar hacia la superación
y la vida plena. Siempre en algo necesitamos de los demás".
EXPERIENCIAS
COMPARTIDAS
Cuando se le pregunta por qué a alguien le interesarían
sus seminarios o, mejor aún, por qué habría
de leerse su libro, argumenta que en en ese texto plasma una serie
de "experiencias reales, a veces crueles, en ocasiones divertidas,
que he podido transformar en herramientas de utilidad para las
personas".
Y,
ciertamente, es éso lo que hace interesante el libro. Basta
leer un fragmento, cualquiera:
'Recuerdo
una anécdota muy simple pero impresionante, que me contó
una mujer de Michoacán. Un día -me decía
ella- se me ocurrió comprar 300 gramos de queso para hacer
unos chiles rellenos. Mientras limpiaba los chiles entró
de casualidad mi esposo a la cocina, a quien le encanta el queso,
y al verlo sobre la mesa se le hizo tentador el plato, cortejándolo
con ganas y dejando la porción a medio camino. En cuanto
me di cuenta de lo que había hecho, monté en cólera
porque me impidió sorprenderlo tal y como a mí me
hubiese gustado. Nos enzarzamos en una acalorada discusión
que terminó en un dramático estado de enemistad.
Y lo peor de esto es que también, inoportunamente, nuestra
niña pequeña de cuatro años presenció
el zafarrancho... Una tarde, estando a solas con la niña,
se me ocurrió de forma espontánea desahogarme con
ella y comentarle en voz alta, "mi amor, ya no se que hacer
con tu papá para que se contente, por más que le
busco el lado, no logro que me perdone". Y la niña,
de forma también natural me responde: "¡pues
dale queso mamá, dale queso!'.
Los
temas abordados dan una idea de por qué 'Bajo el mezquite'
es un libro atractivo para toda persona, sin importar si se trata
de empleados, amas de cada casa, estudiantes o altos ejecutivos:
El milagro de mi simpatía; Aprender a ser para aprender
a vivir; El perdón; La prosperidad; La estrategia de las
tribus; La aventura de los afectos, un camino hacia la libertad;
Empresa y sociedad; Asóciate con el mejor; La alianza de
las armonías; La excelencia a través de la fe.
Queda
claro que el libro de Tomás Herrera, que presentará
el 30 de agosto en Expo Fórum, de Hermosillo, y que estará
disponible en librerías de todo el estado y en la cadena
de Farmacias VH, es fruto de una amplia experiencia de este hombre
que durante 30 años ha trabajado de cerca con la gente,
atendiendo sus necesidades y procurando guiar de la mejor manera
la consecución de sus aspiraciones.
"Como
sacerdote no me he limitado a la sacristía -comenta-. Mi
trabajo es en el desarrollo integral del individuo, incluyendo
su interacción con la empresa, la familia y la sociedad
en general, pero sobre todo consigo mismo. Diosito me ha dotado
de un don para entender al individuo".
Con
estudios realizados y actividades en varios países en el
campo de las letras, la filosofía, psicología, teología
y comunicación, Tomás Herrera Seco tiene amplia
experiencia para propiciar un pensamiento integral del ser humano,
y ese es sin duda el principal valor de su libro 'Bajo el mezquite'.