Otra vez Espino
REPROBADO POR FELIPE CALDERÓN
Adscrito
a la 'línea' del expresidente Vicente Fox, Manuel Espino
Barrientos se ha empeñado en 'dar las contras' a la política
de su correligionario, el presidente Felipe Calderón.
Aunque
niega actuar a contracorriente de Calderón, Espino -presidente
del CEN del Partido Acción Nacional (PAN) y también
dirigente de la Organización Demócrata Cristiana
de América (OCDA)- se ha constituido en uno de los principales
valladares en la política de Calderón, en especial
en lo que se refiere a la búsqueda de recomponer la relación
con Venezuela y Cuba.
Recién
acaba de asestar un golpe en ese terreno, si bien -a su
vez- recibió un desmentido público que seguramente
va a pesar fuerte en su carrera, al menos al interior del
país.
ESPINO ES UN SIMPLE GOLPEADOR DE
FOX. Todo empezó en octubre 2005, tras las
diferencias de Vicente Fox y Hugo Chávez sobre el Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en la Cuarta
Cumbre de las Américas efectuada en Mar de Plata, Argentina...
Pero a la derecha mexicana no le preocupan esas cosas. Más
bien le angustia la influencia continental que Chávez
tiene, y que ha mostrado que los gobiernos pueden dar marcha
atrás a las reformas neoliberales, que no necesariamente
llegaron para quedarse. La derecha mexicana prefiere utilizar
a Hugo Chávez como 'bolsa de golpeo' para pegarle a
la izquierda en su país. Pero esa izquierda prefiere
jugarle al avestruz, y hacer como que la crítica no
se dirige a ella.
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CONTRA
CHÁVEZ
Luego del vacío que desde Los Pinos se operó
para evitar la reunión del Consejo Nacional en el
que se integrarían puntos para la agenda de la asamblea
nacional del Partido Acción Nacional (PAN)
Después
de que durante la asamblea, el dirigente nacional del PAN, Manuel
Espino Barrientos, recibió la más vergonzosa rechifla
que haya experimentado dirigente alguno de partido
Y
tras de que de ambas partes se hicieron declaraciones juramentadas
de que no existían problemas entre ellos, Espino protagonizó
un hecho que ha obligado al gobierno mexicano a establecer un
claro deslinde:
El
dirigente del blanquiazul envió en nombre de la ODCA, una
carta fechada el 26 de julio al presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, en la que le hace un llamado a respetar la libertad
de expresión y el libre flujo de pensamiento.
El
pretexto de la misiva fue la decisión adoptada por el mandatario
para expulsar de aquel país a los extranjeros que hablen
mal de su administración, situación generada tras
la visita de Espino a Caracas a un foro sobre democracia, en el
cual sostuvo que el proyecto de reforma constitucional de Chávez
es "una argucia para mantener la perpetuidad del gobierno
actual", al incluir la reelección presidencial sin
límite de veces.
Espino
ya había tratado de alternar con el presidente Chávez,
al reclamarle tuviera respeto al expresidente Vicente Fox, quien
dijo que cabalgaría a Venezuela para darle democracia,
lo que llevó al venezolano a decir que el exmandatario
mexicano le da asco.
Tras
las nuevas declaraciones de Espino en su contra, Chávez
pidió a sus ministros que se encarguen de expulsar a los
extranjeros que "denigren" a su gobierno o lo llamen
"tirano", según dijo en su programa 'Aló,
Presidente'.
Espino
expone en la carta al mandatario de Venezuela que los 35 países
que integran la ODCA "respetan pero no comparten" sus
declaraciones, en las que ha señalado que el único
defecto que tiene la democracia en Venezuela estriba en que existe
demasiada libertad y por otro, que en su país se respeta
la libertad de expresión.
"La
ODCA considera importante señalar que si bien usted
critica la injerencia, es usted mismo quien la genera cuando
cuestiona públicamente a otros gobiernos y jefes
de Estado por pensar diferente a usted; por otro lado la
promueve hasta en su propio país, teniendo miles
de extranjeros haciendo actividad y proselitismo político
en favor de su proyecto de gobierno", expresa Espino.

A
raíz de este diferendo, la representación de México
en Venezuela dio a conocer un comunicado en el que señala
que "la cancillería mexicana tiene instrucciones precisas
en el sentido de buscar normalizar las relaciones diplomáticas,
lo cual presupone, como primer paso, el restablecimiento de embajadores",
y destaca que esas declaraciones del máximo líder
del partido del presidente Felipe Calderón fueron hechas
"a título personal y no representan el sentir o la
opinión del gobierno mexicano".
A
pesar de ello, en una reunión denominada La Cuadrangular
-conformada por los cuatro partidos más grandes que representan
la ideología de centro-humanista de países como
Alemania, Chile, España y México-, Espino afirmó
que nunca dijo tirano a Hugo Chávez y que la ODCA no entorpece
la cercanía que busca el presidente Felipe Calderón
Hinojosa con Venezuela.
Advirtió
que en breve irá a Venezuela, y que las amenazas de Chávez
-de expulsar a quienes hablen mal de su gobierno- no surtirán
efecto, pues continuará con su trabajo, apoyando al Comité
de Organización Política Electoral Independiente
(COPEI), de aquél país.
En
la conferencia que encabezó Espino acompañado de
Luis Ernesto Derbez, secretario de Relaciones Internacionales
del CEN del PAN, Thomas Jocelyn Holt, representante de la dirigente
del Partido Demócrata Cristiana de Chile, y Jorge Moragas,
diputado y encargado de las Relaciones Internacionales del Partido
Popular Español, compararon a Chávez con el chileno
Augusto Pinochet.
OTRA
PAPA CALIENTE
Apenas salía de este enredo, Espino aventaba otra papa
caliente al presidente Calderón: Días pasados anduvo
por México el presidente del gobierno español, el
socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien estuvo
en Los Pinos, y Espino ya tenía programado recibir, con
todos los honores, a Mariano Rajoy, dirigente de la oposición
en España (Partido Popular, PP).
En
Los Pinos hubo caras largas de quienes recuerdan cómo las
declaraciones del ex presidente del PP y entonces presidente de
España, José María Aznar, le hicieron perder
al michoacano puntos de simpatía en plena campaña.
A pesar de ello, Calderón aceptó reunirse con Rajoy.
No podía apapachar a Zapatero y desairar al jefe del partido
que comparte los valores tradicionales del suyo.
Por
otra parte, Calderón estaba por recibir al presidente socialdemócrata
argentino Néstor Kirchner, junto con su esposa, la senadora
y candidata presidencial, Cristina Fernández.
Ahí
también era necesario evitar nubarrones, pues en principio
se había aceptado en la agenda atender a quien podría
convertirse en el enemigo de los Kirchner: el empresario, de centro-derecha
y recién electo alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri,
quien llegaría con Espino un día antes.
La
cercanía de las giras de Kirschner y Macri incomodó
a la cancillería argentina, que cuestionó la conveniencia
de un encuentro de Macri con el presidente Felipe Calderón.
Tal
vez con mayor sentido de la prudencia, tanto Macri como Rajoy
pospusieron sus visitas a México.
El
líder opositor argentino iba a participar en una reunión
de la ODCA, junto con delegaciones de España, Alemania
y Chile.