De Instituciones Kino
NADIE HA SALIDO AMARGADO
El padre Villegas:
80 años de edad
y 50 forjando personas de bien
Al
cumplir 80 años de edad, este 3 de mayo, el sacerdote Monseñor
Pedro Villegas Ramírez celebra también los primeros
50 años de existencia de las Instituciones Kino, fundadas
por él.
El
presbítero luce feliz, rebosante de satisfacción,
sin reflejar en lo más mínimo los agobios que seguramente
ha sufrido en estas décadas, en busca de sostener vigente
la posibilidad de ayudar a vivir y a la formación de niños
de condición social y económica que por sí
misma no les permitiría ni siquiera pensar en acceder a
la educación.
Entusiasta,
como siempre, el Padre Villegas ve a las Instituciones Kino
como algo que debe seguir en el futuro. "Quiero que sigan
siendo un proyecto, porque cuando dejan de ser proyecto las
obras se dan por terminadas; esto no debe terminar, va a seguir,
va a crecer y va a trasponer los horizontes".
Medio siglo de servicio... CELEBRAN
INSTITUCIONES KINO 50 ANIVERSARIO: En el año
de 1956 surge el Instituto Kino, fundado por el Presbítero
Pedro Villegas Ramírez. Todo comenzó cuando,
al momento de su muerte, una madre pone en manos del sacerdote
a sus dos hijos. Aquello fue sólo el principio...
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Con
una leve sonrisa, reflexiona: "Esto pareciera inadecuado
al tiempo de cumplir los 80 años, pero me siento bien,
y desde mi puesto de asesor espiritual de Instituciones Kino
-que ahora dirige el Padre Jorge Cota- tengo el pulso de ellas,
puedo tomar nota del avance, de la lucha contra los factores
adversarios a la educación y a los cambios sociales".
Una
sociedad DIFERENTE
Lamenta
que algunas cosas han cambiado en nuestra sociedad. Recuerda que
desde el primer caso de integración de niños con
los que se abrió la Casa Hogar Kino, fue impulsado a buscar
una solución a partir de ver la mirada decidida de la madre
de los muchachos. En cambio, ahora eso ya no es tan frecuente:
"Hace quince años no se daba que los papás
viniesen a matricular a sus hijos porque la madre los abandonó;
hoy eso es frecuente. Cuando la casa hogar inició sus actividades,
la que nos vio nacer era una sociedad muy sana, y las de los muchachos
que internábamos eran madres heroicas que arropaban a los
hijos... hoy los abandonan. Eso ha originado que en el internado
baje la población. Los muchachos no obedecen a sus madres
o llegan hasta el chantaje, de pedirles dinero a cambio de lo
que les exigen".
-
Y a Sonora ¿cómo lo ha visto al paso del tiempo?
"He
visto que los cambios no han deteriorado la esencia apostólica
de Don Juan Navarrete. Sigue firme su doctrina y lo está
demostrando, por ejemplo, esa manifestación que se ha dado,
casi unánime, contra la despenalización del aborto.

"Creo
que, por encima de lo que los posteriores obispos hayan aportado
para la firmeza de la fe, lo que Don Juan estableció aquí
con tanta energía y firmeza, permanece".
-
Y a don Carlos Quintero y don Ulises Macías, los sucesivos
Obispos a don Juan, ¿cómo los ve?
"Don
Carlos Quintero Arce, en treinta años de Obispo titular
hizo un esfuerzo valioso por conservar la fe de los sonorenses
y don Ulises está luchando contra tiempos difíciles,
pero haciendo lo suyo".
Sacerdotes
LIGHT
El
reportero plantea que después de casi 50 años de
obispado de Juan Navarrete, todos ellos llenos de obra social,
significada por iglesias, escuelas, hospitales, leprosarios, asilos,
integración de Cruz Roja y Bomberos en diversas ciudades,
francamente no se ve que se haya repetido ese esquema en las siguientes
décadas. Ante ello, el Padre Villegas responde: "Se
ha continuado la obra que dejó don Juan".
El
reportero insiste que el propio clero no se observa con aquella
consistencia que se veía al menos en la pléyade
que siguió a Navarrete. Entonces, don Pedro sonríe
y concede:
"Si.
Veo sacerdotes muy "light" en casi todos los rumbos.
La academia eclesiástica bajó mucho el nivel en
la preparación de los sacerdotes en los seminarios, quitaron
materias básicas para la cultura eclesiástica -como
el latín y el griego- y se cambiaron por otras, "para
estar más a tono con la cultura laica", y eso ha hecho
perder respetabilidad -con la que cuenta el sacerdote-, pues la
verdad es que no es tan fuerte esa cultura laica como para competir
o estar a tono con el nivel profesional sacerdotal".
GRATITUD
-
¿Cuántos han pasado por Instituciones Kino?
"El
cálculo es que no menos de 16 mil menores y jóvenes,
de los cuales hoy el 60 por ciento son profesionistas, sin menosprecio
del otro 40 por ciento que son técnicos, que si bien no
tienen una carrera profesional son técnicos eficientes
en su vida laboral, al grado que muchos de ellos presentan un
nivel económico superior al del común de los profesionistas,
pero, sobre todo, son personas de bien".
-
¿No ha habido quienes hayan fallado a los principios que
aquí se les inculcaron?
"Sí
los hay. Pero es una minoría insignificante, que en realidad
no se logró porque eran casos de personas que arrastraban
alguna anomalía congénita muy severa, como ser hijos
de padre alcohólico o madre muy dañada, inevitablemente".
-
¿Qué actitud observa usted en los hijos de kineros?
"De
gratitud. Además, en ellos se nota un salto enorme, no
sólo de condición económica sino de orden
social, con las riquezas y las fortalezas que tiene un nivel social
más alto".
EL
SACERDOCIO... LOS AMIGOS... LAS PELÍCULAS...
-
¿Qué ha sido para usted lo mejor en los ochenta
años de su vida?
"Haber escogido el sacerdocio como la mejor trinchera para
hacer tarea social".
-
¿Y lo peor?
"No
haberlo hecho mejor".
-
¿Quién ha sido su mejor amigo?
"Tengo
muy buenos amigos. Sería injusto decir que alguien es el
mejor.
-
¿Qué película de las que vio en todo su vida,
recuerda con agrado?
"Recuerdo
las de Tom Mix y las de vaqueros. Vi muchas películas.
No faltaba a la matiné, que en aquel tiempo era la principal
diversión de la muchachada. Recuerdo que cuando me castigaban,
la condena consistía en no permitirme ir a la matiné.
Lloraba. La película que más recuerdo es La Ciudad
de los Niños, con Arturo de Córdova".
-
¿Fue su inspiración?
"Me
sirvió. Ya traía esta inspiración del Padre
Francisco Navarrete y Guerrero, hermano de Don Juan, quien era
párroco en Guaymas y hacía mucha labor en hospitales,
asilos y en los barrios más pobres".

Don
Juan
ME QUERÍA PARA OBISPO
Al
cuestionarle por qué siendo un sacerdote con su preparación
y entrega, no llegó a ser obispo, don Pedro Villegas contesta
sin asomo de frustración, sino más bien por el contrario:
"Don
Juan me quería preparar para obispo, pero de eso me di
cuenta muy tarde, cuando ya estaba enamorado de las Instituciones
Kino. Mi vocación se la debo al Padre Francisco, de ver
que tenía escuelas para niños pobres, asilo para
ancianos, hospitales y los atendía personalmente; yo lo
acompañé muchas veces. A los nueve años quería
ser como él y me vine al seminario. Mi familia era católica
pero no iglesiera; mi papá me dijo que lo pensara, pues
él tenía la ilusión de que yo fuera médico;
lo pensé un año y resolví que persistí
en la decisión de ser sacerdote. Después, pensando
que podría no serlo, no pensaba en medicina, sino en ser
abogado...".
-
¿Pensó, alguna vez, entonces, salirse del seminario?
"Sí,
cómo no. Tuve dudas, que siempre las resolví con
la gran confianza que tuve de don Juan".
-
¿No era muy difícil estar cerca de don Juan?
"Sí,
por su doctrina férrea. Aceptarle algo a don Juan era amarrarte
a un compromiso muy fuerte".
-
¿Podían, con don Juan, los sacerdotes ser felices?
"Si
fueron como yo, creo que sí. Del que puedo decirte que
fue feliz, porque fuimos muy amigos, fue (José Esteban)
Sarmiento. Discutía abiertamente con don Juan".
Los
libros ... EL INTERNET
-
¿Qué libro fue el que más le caló
en su vida?
"Uno
que me llegó muy profundamente, porque chocaba mi formación.
Yo nací el 27 (en 1927), en medio del fragor de la Primera
Guerra Mundial, a la que siguió en 1939 la Segunda Guerra
Mundial y la Guerra Fría, con la secuela del comunismo.
Nunca se me olvidó un libro que leí, quizá
escondido de mi padre, El Mundo es Ancho y Ajeno, de Jan Valtin,
de tendencia comunista, que me enfrentó a la riqueza, al
consumismo, al capitalismo. Me hizo más bien que mal".
-
¿Cómo ve el futuro de los libros ahora que la comunicación,
y con ella la lectura, se hace más por Internet?
"Pienso
que esto va a ser pasajero. Va a suceder como con la televisión,
que muchos pensamos iba a arrasar y que el libro se iba a quedar
atrás. Quizá te esté hablando en plan de
defensa de no querer dejarme dominar por Internet, o en ánimo
de no entablar una lucha con estas innovaciones, pero no deja
de valer sobre mi opinión la de Benedicto XVI, en cuanto
a que Internet es, científicamente hablando, parte del
relativismo que cita Benedicto XVI, lo que significa verlo como
un riesgo, con cuidado, sin anatematizarlo, sin satanizarlo".
El
bien ... EL MAL...
-
Por lo que usted ha visto, ¿hasta hoy quien gana en la
lucha entre el Bien y el Mal?
"Debes
pensar que mientras yo conserve la fe -que a veces tiene en mi
persona las flaquezas de la duda, pero permanentemente las fortalezco
de la verdad- pienso en aquellas palabras de Jesús, de
que "las fuerzas del infierno no prevalecerán".
Acudo a la fe en defensa de los negros horizontes que a veces
me amedrentan.
-
¿Usted ora mucho?
"Oro.
Oro mucho. Dedico una hora de oración -que llamamos de
oficio- todos los días en la mañana; otra a mediodía
y una más por la noche. Sin la oración yo hubiera
sucumbido ante muchas tentaciones, que ya son más débiles
por la edad".
Nadie
ha salido AMARGADO DE IK
-
¿Cuando concibió Instituciones Kino, pensó
en la evolución que han tenido?
"Tenía
muchas ilusiones, pero la veía muy lejana. Las puertas
se fueron abriendo y fui tomando confianza, en Dios y en mí
mismo".
-
¿Lo conocen todos los niños del Instituto Kino?
"De
cuarto años a acá, algunos ni me conocen. A veces
salgo con mi bastón y hay niños que me preguntan
¿usted es el padre Kino?, no -les digo- soy el Padre Villegas,
y ellos comentan ¿que no se murió ya el Padre Villegas?
Antes sí me conocían todos, porque invariablemente
convivía con ellos; ahora al que conocen es al padre (Jorge)
Cota".
-
¿Cómo la lleva el Padre Cota?
Bien.
Está luchando por resolver los problemas de Instituciones
Kino. Está estudiando administración y ya va por
una maestría en administración educativa".
-
¿Regresan al Instituto los que estuvieron
aquí?
"Casi
todos. Algunos no, por razones de trabajo, de ubicación.
Pero nadie ha salido amargado de aquí".
-
¿Quién ha ayudado más al Instituto Kino?
"Algunos,
para no cometer injusticia, como Miguel Cruz Ayala, Alberto Flores
Urbina, Manuel Duarte, Alejandro García" (de Alegar).
-
¿Y al Padre Villegas?
"También,
para no cometer injusticia, algunos, como Toño Duarte,
Enrique Cubillas Gándara y gente que me quiere y a quienes
puedo acudir a pedirles un favor".