En Sonora, como en México,
NO FUNCIONA EL "PACTORTILLA"
El asunto del etanol es
en México
un pretexto para las ganancias
de acaparadores.
Fox escuchó los truenos
y no se hincó:
exportó miles de toneladas de maíz.
El
pacto que el gobierno de Felipe Calderón y los industriales
del maíz y la tortilla hicieron para estabilizar el precio
de ese producto, no ha funcionado: el kilo sigue muy por arriba
de los 8.50 pesos en la mayoría de los puntos de venta
del país, incluyendo Sonora, donde ese "acuerdo estabilizador"
no está operando en la práctica.
Ello
porque el "pactortilla" se concretó sólo
entre algunos de los integrantes de la cadena productiva maíz
- tortilla, sobre todo con las grandes empresas y organismos relacionados,
lo cual desde el principio se reflejó en los reportes que
indicaban que 53 por ciento de las tortillerías inspeccionadas
por la Profeco no respetaron el precio establecido desde Los Pinos.

No toleraremos a especuladores
ni acaparadores, vamos a aplicar la ley con firmeza, dijo
Felipe Calderón en la firma del Pactortilla, donde se dio
un abrazo con Roberto González, dueño del Grupo
Maseca.
Pero
a pesar del desaliento, el gobierno de la República empezó
a difundir sus spots de televisión alardeando que 5 mil
puntos de venta ofrecen la tortilla a 8.50 pesos por kilo; esos,
de los muchos más de 200 mil que se calcula operan en el
país.
Por
si fuera poco, el "pactortilla" ha constituido en realidad
la justificación de un aumento de precio, pues no pasa
por alto que antes de los desmedidos incrementos, en muchas ciudades
la tortilla no costaba más de los 8.50 pesos actuales.
A
este respecto y criticando el pacto, el diario La Jornada publicó:
"Autorizó en los hechos un aumento de 40 por ciento
con respecto al costo que tenía el producto el año
pasado". Igualmente, el diario Milenio señaló:
"La realidad es que se impuso, en pocas semanas, un aumento
que va del 21.4 por ciento al 70 por ciento".
EL
ETANOL, LOS ACAPARADORES Y FOX
Aparentemente el actual problema del maíz y la tortilla
surge de que Estados Unidos está orientando su producción
del grano a generar el biocombustible llamado etanol; pero hay
otras causas de mayor impacto: la especulación y las prácticas
monopólicas en México, además de la imprudencia
del anterior gobierno de la República.
Controlado
por unas cuentas empresas (Minsa, Cargill y Maseca, entre otras),
el mercado nacional de harina de maíz asciende a alrededor
de 9 mil millones de dólares, y de él una sola compañía
-Maseca- controla poco más del 70 por ciento.
Para
empeorar el asunto, en septiembre del año pasado el gobierno
de Vicente Fox exportó 125 mil toneladas de maíz
a países como Kenia, Mozambique, Sudáfrica y el
mismo Estados Unidos, a pesar de que conocía bien los signos
de escasez del cereal que ya se presentaban en los mercados internacionales
al estarse destinando mayores cantidades a la producción
de etanol.
Esa
venta al exterior se concretó con la autorización
de Francisco Mayorga, entonces secretario de Agricultura, saliendo
los embarques desde el puerto de Huatabampo, Sonora, con el estadounidense
grupo Cargill a cargo de las operaciones financieras relacionadas.
LA
ALHARACA
La alharaca por la firma del pacto en torno a la tortilla incluyó
entre sus acciones el aumento de los cupos de importación
de maíz a 750 mil toneladas (450 mil de maíz blanco,
que se comprarán en Estados Unidos y Canadá en el
marco del TLC, estarán libres de aranceles y se destinarán
a los estados del Golfo, península de Yucatán y
norte del país), sanciones a comerciantes abusivos y el
abasto en comunidades rurales marginadas.
En
conferencia de prensa, los secretarios de Economía, Desarrollo
Social y Agricultura, así como los titulares de la Comisión
Federal de Competencia y la Profeco, dijeron que aunque el gobierno
no tiene la facultad de bajar el costo de la tortilla, el aumento
en las importaciones de maíz generará un descenso
de ese producto.
El
presidente Felipe Calderón advirtió que no tolerará
a especuladores ni a acaparadores, por lo que se castigará
a quien abuse con este producto, y subrayó que los incrementos
que se han registrado en el mercado internacional del maíz
no justifican las alzas desmedidas a la tortilla que se han presentado
en el país durante las últimas semanas.
Sin
embargo, hasta la semana pasada el precio promedio del kilogramo
de tortilla fue de 9.28 pesos, de acuerdo con el Sistema Nacional
de Información e Integración de Mercados y de la
Secretaría de Economía.
Entre
las causas que frenan los resultados del convenio se encuentran
los altos precios internacionales del maíz, la falta de
una integración de la cadena de producción maíz
- tortilla, y el retraso para importar el grano a México,
advierten especialistas.
EL
PROBLEMA EN SONORA
En entrevista concedida a Karla Gámez, el Ing. Efraín
Cárdenas, propietario en Hermosillo de Productos de Maíz
De Casa, considera que el problema del precio de la tortilla proviene
de que el pacto se hizo en base al grano y no a la harina ya procesada.
"En
Sonora la mayor parte de las tortillerías compran la harina
ya hecha. Cuando mucho un diez por ciento procesan el grano, pues
sale mucho más caro comprarlo, procesarlo y hacer las tortillas;
si fuera así, ésta se vendería más
cara", dice Cárdenas, y agrega que aquí se
compra la tonelada de harina de maíz entre 6 mil y 6,450
pesos, mientras que en la ciudad de México se cotiza en
3,500 pesos, por lo que los tortilleros deben adquirir equipo
para procesarlo.
Cárdenas
recuerda que el año pasado el precio de la harina de maíz
aumentó en septiembre un 9 por ciento y en diciembre otro
porcentaje igual -así que producir tortilla subió
18 por ciento, apunta-, por lo que debieron incrementar el precio
a 10 pesos.
Luego
explica que mientras las tortillerías independientes compran
en promedio una tonelada por semana, en los supermercados la producción
de tortillas es más barata pues adquieren hasta 30 toneladas
de harina; estima además que ni siquiera necesitan vender
la tortilla para igualar su costo, sino que obtienen ganancia
al utilizarla como un mero producto "gancho".
SONORA
ENTRÓ INDIRECTAMENTE: PROFECO
Por su parte el delegado aquí de la Profeco, Javier Antonio
Neblina Vega, explica que debido a que en el pacto no se involucró
a toda la cadena del maíz, en Sonora se hizo de manera
indirecta, y se ha considerado que el precio para la región
es de 10 pesos por kilogramo de tortilla, el cual de ser violado
ameritará un castigo.
"Hay
un programa especial de centros de abasto y acopio de maíz
y harina de maíz en Navojoa, Ciudad Obregón y Guaymas,
para que no se dé el acaparamiento y, en caso de que se
diera, se presente una denuncia" ante la Profeco informó
Neblina Vega.
Además,
el delegado considera que Sonora no fue un factor en el tema del
maíz porque no es un gran productor. Durante 2005 la producción
de maíz en el Valle del Yaqui fue de 56,100 toneladas,
y en 2006 de 350 ("ni el uno por ciento"). Navojoa se
encuentra en una situación similar.
EN
RIESGO LA SOBERANÍA ALIMENTARIA
Especialistas y dirigentes campesinos señalaron que la
importación extraordinaria de 750 mil toneladas de maíz
blanco, decidida por el gobierno federal ante el incremento en
el precio de la tortilla, es una alerta más de que la soberanía
alimentaria está en riesgo.
Actualmente
55 por ciento de los comestibles consumidos en territorio nacional
son de procedencia extranjera. Según el informe del Sistema
Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías
2007, más de 42 mil millones de dólares fueron destinados
a la importación de alimentos básicos del sector
primario de la economía mexicana en los pasados seis años,
lo que representó un incremento de 15 mil millones de dólares
respecto al sexenio anterior.
"De
esa cantidad, prácticamente 80 por ciento corresponde a
la importación de carnes, cereales, semillas y leche",
apunta el informe.