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Osiel Cárdenas Guillén

74% de mexicanos aprueban los operativos contra el narcotráfico en diversos Estados, según la encuesta nacional Ipsos-Bimsa/EL UNIVERSAL. Sólo dos de cada 10 mexicanos (22%), opinan lo contrario.

El mérito no es todo de Calderón, pero...

Alborotan la narcobitachera con EXTRADICIONES

A ocho días de que estuviera en México Alberto Gonzáles, Procurador de Justicia de Estados Unidos, fueron extraditados a ese país quince capos de la droga, en una acción sin precedente por su espectacularidad, incluyendo la protección extra a jueces mexicanos, pero cuyo mérito no es totalmente del presidente Felipe Calderón.

Entusiasmadas, la prensa nacional y extranjera ensalsaron la acción con calificativos del tipo de "juega fuerte Calderón contra el crimen", pero aunque a él le tocó concretar la extradición y lo hizo en un solo 'envío', la verdad es que estos procesos tardan generalmente entre seis meses y hasta tres años; es decir, cada uno de ellos venía de tiempo atrás, del sexenio de Vicente Fox por lo menos.

El caso más sonado entre estos extraditados fue, sin duda, el de Osiel Cárdenas Guillén, pero la posibilidad de enviarlo a responder a la justicia estadounidense se había anunciado ya desde el 14 de febrero del 2006, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación informó que junto a él serían extraditados a Estados Unidos otros 10 narcotraficantes y un grupo más de criminales a España.

En aquel momento Cárdenas Guillén y muchos del resto de esos narcos recurrieron al amparo, el cual tienen derecho de interponer hasta en seis ocasiones, y antes de concretar tales procesos el pleno de la SCJN debió analizar diversos artículos de la Ley de Extradición Internacional para asegurarse que no violaban la Constitución Mexicana.

Así, la Suprema Corte continuó los procedimientos, algunos de los cuales venían desde el gobierno de Ernesto Zedillo, que siguieron en el sexenio de Fox y que correspondió culminar a Felipe Calderón bajo los acuerdos de cooperación bilateral establecidos desde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

LA EXTRADICIÓN
La entrega de los capos se hizo sigilosamente el 20 de enero, trasladándolos a Texas en tres aeronaves, en una acción festejada por el Embajador de Estados Unidos en México: se trata de "los delincuentes más brutales de la historia de nuestros dos países", dijo Tony Garza.

La lista de quienes ahora serán juzgados en suelo estadounidense la encabeza Osiel Cárdenas Guillén, del Cártel del Golfo, y quien en diciembre del 2004 puso en crisis el sistema penitenciario ante la posibilidad de que fuera "rescatado" del penal La Palma. La organización que dirigía Osiel, con actividades en 10 estados de la República , hoy es controlada por su hermano Ezequiel Antonio, al que llaman "Tony Tormenta".

Otros extraditados son Gilberto Higuera Guerrero, "El Gilillo", y su hermano Ismael Higuera, "El Mayel", dos de los principales operadores y jefes de sicarios de la organización comandada por Benjamín Arellano.

Del Cártel de Joaquín "El Chapo" Guzmán, fue entregado uno de sus principales sicarios: José Alberto Márquez Esqueda, "El Bat".

También enviaron a Estados Unidos a otro líder del Cártel de Sinaloa, "El Güero" Palma, así como a Miguel Ángel Arriola Márquez y Saúl Saucedo Chaides.

Del Cártel de Juárez fue extraditado Gilberto Salinas Doria o Gilberto Garza García, "Güero Gil"; y del cártel llamado Los Tres de la Sierra fue entregado Gracielo Gardea Carrasco.

Otros que enfrentarán proceso penal en Estados Unidos al ser requeridos por ese país, son: Efraín y Alicia González Cisneros, por delitos contra la salud; Consuelo Tomasa Félix Carreto Valencia, por trata de personas; Richard Mat Wayne y Carlos Villanueva García, por homicidio; y Juan Ramón Morales Rodríguez, por secuestro calificado y asalto sexual.

A CUIDAR JUECES... EN SONORA
Temerosos por las represalias de los cárteles de la droga contra los jueces que en sentencia definitiva negaron la protección de la justicia federal, el procurador general de la República , Eduardo Medina Mora, afirmó que "el Estado mexicano ha tomado precauciones con respecto a la protección de los jueces que ventilan estos procedimientos en los juzgados federales".

Al respecto Elvia Díaz de León, consejera de la Judicatura Federal, detalló algunas medidas que se tomaron para la protección de los juzgadores y sus familias, como la instalación extra de detectores de metales en las oficinas, sistemas de circuito cerrado y guardias de seguridad, además de que se tienen por lo menos 30 camionetas blindadas a disposición de los impartidores de justicia bajo amenaza o sospecha de que puedan ser atacados.

A decir de la consejera, entre los estados con mayor riesgo para jueces federales, están Jalisco, el Estado de México (sobre todo Toluca), Coahuila, Sinaloa y Sonora.

NI COMPARARNOS CON COLOMBIA, PERO...
El titular de la PGR negó tajante que en México se de una reacción similar a la ocurrida en Colombia durante la década de los ochenta, cuando grupos del narcotráfico arremetieron contra el Estado colombiano que tenía la intención de extraditar capos a Estados Unidos.

Pero a pesar de que el procurador se dice tranquilo en ese sentido, el 25 de enero él y el Secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, estuvieron en aquel país con el presidente colombiano Álvaro Uribe, en un encuentro para compartir experiencias en la lucha contra los cárteles de la droga.

"Desde luego la experiencia colombiana es una enorme riqueza y estamos aquí para aprender", comentó el procurador, insistiendo en que no se trata de trasladar los modelos de Colombia a su país, sino de compartir aciertos y errores.

LOS BENEFICIOS
A la par que el positivo impacto mediático y la favorable imagen ante Estados Unidos, el gobierno mexicano obtiene otros beneficios con la extradición, empezando por el de evitar la costosa permanencia de los capos en cárceles de este país, incluidos los largos procesos judiciales que empezaban a tornarse riesgosos por las implicaciones de corrupción y violencia.

A CAMBIO
Mientras México ha concretado importantes extradiciones, de parte de Estados Unidos se ha presentado una lista de 25 narcotraficantes susceptibles de ser devueltos a territorio mexicano, siendo la más sonada deportación la de un grupo de pistoleros de los Arellano Félix que en 1993 estuvieron involucrados en el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

SÓLO PECES GORDOS
Estados Unidos se dice siempre atento a la lucha contra el narcotráfico, pero todo indica que le interesan sólo los peces gordos, pues en los últimos años ha dejado en libertad a 4,500 mexicanos que allá detuvieron, al considerar que se trataba de "traficantes menores". Según el Servicio de Aduanas y el de Inmigración y Naturalización, el gobierno de aquel país sólo les confiscó los narcóticos que trataban de comercializar, y al tiempo los deportó a México.

A este respecto, un día antes de las recientes extradiciones, Felipe Calderón dio su primera entrevista a la prensa extranjera, y fue firme en sus declaraciones: Estados Unidos debe hacer "mucho más" para ayudar a México en la lucha contra las drogas, porque también tiene responsabilidad "en lo que nos está pasando"; y remató: "No podemos enfrentar el problema solos".

Ni los primeros ni los últimos extraditados

El revuelo causado por la extradición de 15 narcotraficantes mexicanos a Estados Unidos se debe sobre todo a que algunos de ellos son de renombre en el mundo del crimen internacional, pero ni son los primeros ni serán los únicos.

Actualmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación analiza 235 casos de criminales mexicanos y unos pocos más delincuentes de otras nacionalidades que fueron capturados en México, y que son susceptibles de ser extraditados a los países que los reclaman, principalmente España y Estados Unidos.

Hay quienes opinan que esos procesos pendientes podrían agilizarse un poco ahora que la SCJN maneja la tendencia de no conceder amparos a quienes han sido sentenciados por delitos de narcotráfico y asesinatos, y que tiene claro que este tipo de acciones no afectan la soberanía nacional.

En cuanto a las extradiciones de mexicanos en años anteriores, se sabe que en el 2005 sumaron 41, 63 en 2006, y 17 en este 2007, incluidos los 15 enviados en días pasados.

Entre los ya extraditados figuran los nombres de Juan García Ábrego, Juan Chapa Garza, John Benjamín Warda, George Alfonso Ressler (estos cuatro de nacionalidad estadunidense), el mexicano Juan Antonio Ortiz, el boliviano José Luis Pereyra (el principal contacto del Cártel de Cali con narcos mexicanos), y Francisco Rafael Arellano Félix, llevado a un penal de San Diego semanas después de la detención de su hermano Francisco Javier, "El Tigrillo".

Entre los casos pendientes se encuentran varios miembros del clan de los Arellano Félix, como los propios Benjamín y Javier Arellano; igualmente Mario Villanueva, ex gobernador de Quintana Roo; los hermanos Luis y Jesús Amezcua (conocidos como "Los reyes de la metanfetamina"); Armando Valencia Cornelio, "El Maradona", jefe del Cártel del Milenio; el prófugo Joaquín "El Chapo" Guzmán, cabecilla del cártel de Sinaloa.

Están en capilla también el cerebro financiero del Cártel de Tijuana, Jesús "El Chuy" Labra; Miguel Caro Quintero, Oscar Malherbe de León, Jesús Levario Sánchez, Juan José Quintero Payán y Víctor "El Memeloco" Vázquez Mireles.

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