FELIPE, el duro
Forma es fondo
En
su calidad de jefe supremo de las Fuerzas Armadas, Felipe
Calderón usó las insignias correspondientes
en la casaca y la gorra verde militar que se puso en gira
por Michoacán, el 3 de enero.
A
más de uno llamó la atención la manera
en que lo hizo. Aunque el presidente
es el único mexicano que puede llevar el águila
del escudo nacional acompañada de cinco estrellas
en su vestimenta, las de Calderón estaban bordadas
en un sobrio color oscuro, en vez de ser metálicas
y doradas como las que portan los generales: y es que el
presidente se puso el uniforme de campaña -que se
usa en el campo de batalla- y no el de gala que se porta
en las ceremonias.
La
lectura que muchos analistas hicieron de este evento fue
en el sentido de que con ello el presidente envía
un mensaje de autoritarismo, que pudiera significar el aumento
de la represión y la violación a los derechos
humanos en el contexto de los operativos policiacos.

Sin
embargo, el secretario general del PAN, José Espina
von Roehrich, aseguró que la vestimenta militar que
utilizó Calderón no conlleva ningún
mensaje y "no se le debe dar una interpretación
más allá".
Y
agregó: "La sociedad exige mano firme y acciones
eficaces en el combate al crimen organizado". La aplicación
de la ley, la impartición de justicia y la preservación
de la seguridad pública "no son represión".
Luego insistió: "Es el comandante supremo de
las fuerzas armadas y no debe dársele una interpretación
más allá de su presencia en una actividad.
No hay que tener lecturas que no tienen sustento en la realidad".
Por
su parte, quien fuera candidato presidencial del PRD, Andrés
Manuel López Obrador, acuñó en su gira
por Yucatán un nuevo término: "Soldadito
de chocolate", siempre para referirse a Felipe Calderón.
"Va
a querer engañar poniéndose esa cachucha de
militar, disfrazándose de soldadito de chocolate,
pero el pueblo no se va a dejar engañar", apuntó
en referencia a la indumentaria de Felipe Calderón.
Durante
el mensaje dentro de su primera gira del 2007 -que, según
anunció, espera llegar a 2,500 municipios del país-,
López Obrador lamentó que en Yucatán
se esté arraigando la práctica de la compra
del voto, como ocurría en la época del PRI,
sólo que ahora a cargo de los panistas, porque resultaron
ser "la misma gata, nada más que revolcada".