PIERDE PRONTO FELIPE índices de
aceptación
Aunque
el gabinete anunciado por el presidente Felipe Calderón
despertó una gran desconfianza, según encuesta
del periódico Reforma, el solo hecho de que haya
rendido su protesta en San Lázaro le mereció
ganar la confianza del 78% de la población
Pero en cinco días hizo cambiar sus índices.
En
lo que es el primer cuestionamiento generalizado al presidente
Felipe Calderón, la comunidad nacional reaccionó
con molestia al conocer la distribución del presupuesto
de ingresos para 2007, por 2 billones 234,372 millones de
pesos, que afecta con recortes a educación, el campo
y a las entidades.
El
proyecto de presupuesto considera expectativas sombrías
para el gobierno de Felipe Calderón, pues presupone
una sensible baja en sus ingresos por la caída de
las exportaciones de petróleo, además del
aumento del gasto en pensiones y en contratos con empresas
que invierten en infraestructura, llamados PIDIREGAS. De
acuerdo con las previsiones de Calderón en el proyecto
de Presupuesto 2007, al final de su sexenio los ingresos
petroleros se ubicarán en sólo 7.3% del Producto
Interno Bruto (PIB) contra 8.3% que alcanzarán en
2007. Mientras, el gasto en pensiones pasará de 2.17%
del PIB en 2007 a 3.04% del PIB en 2012. Además el
gasto de capital, que incluye el pago de PIDIREGAS, se incrementaría
de 1% del PIB en 2007 a 3.9% en 2012. La base de explotación
del petróleo, que es la plataforma existente en ausencia
de nuevas inversiones, declinaría 25% por año
durante el periodo 2007-2012.
Aún
cuando, sobre estas bases, pretende bordar de manera prudente,
por ningún lado se ve a este proyecto una visión
de país ni mucho menos la preocupación, al
menos en el papel, de garantizar el desarrollo nacional,
el incremento de la competitividad, la lucha contra la pobreza,
el mejoramiento del ingreso de los mexicanos ni algún
esfuerzo que lleve a una adecuada distribución de
la riqueza.
El
proyecto da prioridad al ejercicio del gasto corriente y
castiga la inversión productiva al destinar a la
inversión pública 190 mil millones de pesos,
mientras que para el pago de la deuda se destinarían
267 mil millones de pesos, cuando la lógica señala
que la fórmula presupuestal que se requeriría
en un país con nuestras condiciones sociales debería
ser a la inversa. Como ejemplos se puede mencionar que al
Consejo de la Judicatura Federal se le aumentarán
sus recursos en 4,871 millones de pesos, pues pasará
de 19,403 millones de pesos ejercidos en 2006, a 24,256
millones de pesos en el próximo año, mientras
que en la consejería jurídica del Presidente
de la República pasará de 74 millones de pesos
a 97 millones de pesos para 2007.
La
seguridad también es otra de sus prioridades: para
la Secretaría de Seguridad Pública se prevé
un importante crecimiento de 5,890 millones de pesos, pues
se deslizará rápidamente de 9,274 millones
de pesos erogados durante 2006 en ese rubro a 15,164 millones
para el 2007, en tanto que en la Secretaría de la
Defensa Nacional también se ejercerán recursos
adicionales extraordinarios por 6,268 millones de pesos,
toda vez que este año se erogaron 26,031 millones
de pesos, mientras que el próximo alcanzarán
los 32,300 millones de pesos.
Entre
los rubros que más se han mencionado se encuentran
la intención de reducir en 3,157 millones de pesos
el gasto en la Secretaría de Agricultura, al pasar
de 51 mil millones en este año a 47,800 millones
para el próximo, lo que ha provocado airadas protestas
por parte de los sectores responsables de la producción
de alimentos en el país, como la Confederación
Nacional Campesina, del PRI, cuyo dirigente, Heladio Ramírez
López, ha llamado a los legisladores de su partido
a modificar de inmediato este rubro.
Los
capitanes de la industria de la construcción también
están preocupados. Y la razón no es para menos,
en Comunicaciones y Transportes el presupuesto disminuye
en 6,113 millones de pesos, pues pasará de 33,600
millones que se ejercieron este año a 27,500 millones
para el 2007, mientras que en la Secretaría de Economía
se tiene contemplada una reducción catastrófica
de casi 770 millones de pesos, toda vez que mientras este
año se ejercieron 7,618 millones de pesos, para el
próximo se proyectan erogar únicamente 6,848
millones de pesos.
Y
en los gobiernos estatales la alarma ya se propagó.
Los integrantes de la Confederación Nacional de Gobernadores
(Conago) llamaron a sus legisladores, de las diversas fracciones
políticas, a no permitir la reducción de recursos
al Programa de Apoyo al Fortalecimiento de las Entidades
Federativas (PAFEF), que provee recursos extras a las entidades
federativas, y en el que se proyecta reducir su partida
en 5,100 millones de pesos, a pesar de los llamados en contra
de hechos personalmente por los gobernadores al secretario
de Hacienda, Agustín Carstens, al pasar de 22,500
millones de pesos en este año, a sólo 17,400
millones de pesos para el 2007. El consenso entre los mandatarios
estatales y los diputados del PRI, PRD, PT y Convergencia
es que se deben aumentar sustancialmente, incluso hasta
hacerlos llegar a los 30 mil millones de pesos, que sería
la única forma de poder cubrir las necesidades de
infraestructura que se tienen a nivel regional.
Focos
rojos en las universidades
Un
rubro que ha causado gran malestar es la falta de compromiso
del gobierno de Calderón con la educación
pública por el histórico recorte de recursos
de 4,500 millones de pesos al sector educativo en general
y en particular para la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), que tendrá el próximo
año un presupuesto menor en 4.09 por ciento, toda
vez que este año nuestra máxima casa de estudios
ejerció 579 millones de pesos y para el próximo
ejercicio se propone una asignación de 390.8 millones
de pesos. La reducción del financiamiento para la
educación superior y la investigación científica
y tecnológica, y la educación pública
en general, ocasionaría, de entrada, una contracción
de la capacidad científica y tecnológica,
de funestas consecuencias para el país en estos tiempos
de feroz competencia internacional por el dominio de los
mercados. Por tal razón, desde la semana pasada el
Consejo de Universidades Públicas e Instituciones
Afines (CUPIA), que agrupa a 70 rectores y directores de
centros de investigación, se instaló en sesión
permanente ante el recorte presupuestario que se le viene
encima.
El
secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de
Universidades e Instituciones de Educación Superior
(ANUIES), Rafael López Castañares, adelantó
que negociarán un aumento en el presupuesto de 15
mil millones de pesos, toda vez que en el proyecto de presupuesto
2007 que envió Calderón a la Cámara
baja hay un recorte del 7.7 por ciento, "tomando en
cuenta el cierre presupuestal de este año y la inflación
que es del 4 por ciento".
En
este renglón, gran desagrado causó este fin
de semana las declaraciones del presidente de la Comisión
de Presupuesto, Raúl Alejandro Padilla, quien rechazó
aumentar los recursos asignados a la UNAM con el argumento
de su "bajo resultado académico", a lo
que de inmediato los reporteros de "la fuente"
le recordaron que la Universidad Nacional Autónoma
de México es reconocida internacionalmente como la
mejor universidad de América Latina y que se encuentra
entre las 100 mejores del mundo. Incluso diputados de otros
partidos como el priísta Jorge Estafan le manifestaron
que los legisladores de su fracción parlamentaria
"defenderán con todo a la UNAM".
Los
legisladores del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia)
intentarán hacer prevalecer el proyecto que les envió
el 'presidente legítimo', Andrés Manuel López
Obrador, ante las cantidades presupuestarias ya cuadradas
por Agustín Carstens, con el visto bueno de Felipe
Calderón. Estos días los priístas habrán
de exhibir, nuevamente, de qué están hechos
-personalmente y en bloque- y hacer una contribución
decisiva para definir qué presupuesto habrá
de prevalecer.
Felipe
insensible a pobreza
El
presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, consideró
que el Programa de Austeridad del gobierno federal no debe
incluir recortes a las partidas presupuestales de educación
y de cultura, para destinar más recursos a la exploración
de yacimientos petrolíferos.
"Es
preocupante que los índices de pobreza en México
no conmuevan al gobierno como para dedicarle mas atención
a la solución de este problema, y sobre todo más
recursos", subrayó el legislador sonorense,
y advirtió que los legisladores del PRI no permitirán
que se cobre más impuestos a quienes ya permanecen
cautivos fiscalmente, y demandó que en su lugar se
evite la evasión tributaria de más de 45%
en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado
(IVA).
El
Rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas, Alfredo
Femat Bañuelos, calificó el presupuesto asignado
a la educación superior como inaceptable, y advirtió
que si para el próximo miércoles no hay una
nueva propuesta, realizarán una marcha al DF para
exigir más recursos. "Es un llamado a las universidades
a levantarnos, y lo haremos si no tenemos un aumento aceptable",
señaló en entrevista.
Dijo
que la propuesta presentada por el Ejecutivo federal, la
cual reduce los recursos destinados a la educación
superior, ha generado un ambiente de tensión en las
universidades públicas del país. "Es
una provocación. Si ese es el sentido del PAN, pues
cuidado, que no se les olvide que ganaron con 0.5 por ciento
de la votación", apuntó.
Se
hacen bolas
Tras
las declaraciones del presidente de la Comisión de
Presupuesto de la Cámara de Diputados, el panista
Raúl Alejandro Padilla Orozco, quien celebró
la reducción de recursos a la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), la titular de la
Secretaría de Educación Pública, Josefina
Vázquez Mota, sale al paso y afirma que no se van
a imponer cuotas en las universidades financiadas por el
Estado y que "bajo ninguna circunstancia" es concebible
un proyecto educativo sin su carácter público
y sin sus instituciones, como la UNAM.
Anuncia,
además, que en esta semana se instalará en
la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
(SHCP) una mesa de negociación con los rectores de
las escuelas públicas de educación superior
para dirimir el tema presupuestal: "Los próximos
10 o 12 días serán decisivos en la materia,
y tengo la certeza de que encontraremos voluntad de las
partes", aunque evita señalar con contundencia
si habrá disminución de recursos para el sector.