POLÍTICA IRRACIONAL domina a diputados
del PAN y PRD
Con
remite a la toma de protesta del nuevo presidente, el viernes
1 de diciembre, desde el martes anterior la más alta
tribuna del país, el presidium de la Cámara
de Diputados, quedó en disputa entre diputados federales
del PRD para impedir la ceremonia y del PAN para que a toda
costa la misma se lleve a cabo.
Con
bochornoso espectáculo, enfrentados a golpes en plena
sesión camaral, quisieron dejar constancia que las
diferencias ideológicas se arreglan por medio de
la violencia. Esa escena que dio la vuelta al mundo vía
televisión reflejó que la práctica
parlamentaria se reduce simplemente a una política
irracional.

El
zafarrancho inició el martes 28 de noviembre, a las
13:30 horas, cuando un grupo de diputados panistas bloquearon
los accesos a la tribuna, para asegurar que esta esté
dispuesta para que Felipe Calderón pudiera rendir
protesta como presidente de la República.
Para
entonces faltaban poco más de 72 horas para la ceremonia
y para sorpresa de todos, los legisladores panistas tomaron
la iniciativa ante los amagos que hacían sus pares
perredistas de impedir el acceso de los mandatarios saliente,
Vicente Fox, y entrante, Calderón, el 1 de diciembre.
Según
algunos testigos que reportaban el triste espectáculo,
en el corazón político del país se
enfrentaban 206 panistas contra 127 perredistas, pero otros
equilibraban las fuerzas a unos 150 congresistas por bando.
Sin embargo, las imágenes vistas por televisión
no dejaban lugar a dudas: los diputados, con sus relucientes
"pines" de 7 mil pesos cada uno, debatían
a golpes y empujones.
Era
la viva imagen de los enfrentamientos librados en Oaxaca
entre miembros de la APPO contra las fuerzas policiales
federales y estatales.
De acuerdo a las crónicas periodísticas, el
espectáculo inició cuando, en tribuna, el
perredista Rafael Villicaña presentaba un punto de
acuerdo sobre el capítulo agropecuario del Tratado
de Libre Comercio.
De
pronto, los diputados de ese partido Valentina Batres y
Cuauhtémoc Sandoval subieron a tribuna "para
hacer algunas consultas", explicaría más
tarde el legislador, lo que fue interpretado por los panistas
como la señal de que se trataba del inicio de la
toma.
No aguardaron más los panistas y de inmediato se
adelantaron y ganaron materialmente la tribuna en disputa.
Héctor Aguirre y Gregorio Barradas, panistas ambos,
bajaron a Cuauhtémoc Sandoval a empellones y lo hicieron
caer, lo que provocó que algunos de los colegas de
éste respondieran con empujones y bofetadas.
El
presidente de la Cámara, Jorge Zermeño, llamaba
desesperadamente a los coordinadores para que pusieran orden
a sus huestes, pero esto era ya imposible, el control se
había perdido irremediablemente. Nadie lo tomaba
en cuenta.
Sandoval
y sus correligionarios Juan Guerra, Emilio Ulloa y Antonio
Ortega, anunciaban la cancelación de la ceremonia
del viernes 1 de diciembre y este último festejó
incluso que la violencia se adelantara "para que así
entienda Calderón que no hay condiciones para que
rinda protesta en el Congreso".
Entre
las repetidas batallas cuerpo a cuerpo, el perredista Alberto
López fue derribado y lesionado de la pierna derecha.
Tuvo que abandonar el salón de plenos en silla de
ruedas. "Lleva la pierna quebrada", aseguraba
Emilio Ulloa. Pero la lesión no pasó a mayores.
Plantados
en el mismo lugar, ambos bandos repetían, una y otra
vez, que ya no dejarán la tribuna. Unos, los azules,
hasta que Calderón tome protesta, y otros, los amarillos,
hasta ver impedida la ceremonia.
En su desesperación, el diputado presidente Jorge
Zermeño, de extracción panista, llamaba a
los elementos de seguridad para que impusieran el orden.
Ya con la situación fuera de control, decretaba a
las 14: 56 horas el término de la sesión y
citaba para el viernes 1 a las 9:30 horas.
Para
entonces la bancada panista en el Senado de la República
había llegado ya al recinto de San Lázaro
para apoyar a sus colegas y advertir que "pase lo que
pase" Calderón rendirá protesta el viernes
en esa tribuna tomada por dos grupos parlamentarios.
Para
ese momento, el Estado Mayor Presidencial había tomado
posesión del salón de plenos y, como primera
medida, sacaba de ahí a los reporteros y cerraba
las puertas, a fin de que no pudieran ingresar nuevamente.
No
podía hacer lo mismo con los diputados ansiosos de
proteger un área de unos 100 metros cuadrados -bajo
las dos enormes banderas nacionales- que incluso resguardaron
sentados en curules desordenadamente agrupadas, que asemejaban
barricadas.
En
medio de fuertes consignas de unos y otros, que calentaban
los ánimos en forma escalonada, otro panista, Gerardo
Buganza, al pie de su curul, resumía el vergonzoso
espectáculo: "Esto es un pinche desmadre!".
Y los gritos, escaramuzas y guerras de porras que aún
se sucedieron, hicieron ver a la Cámara y sus diputados
como el pabellón de un psiquiátrico, cuando
empezaba la madrugada.
Al
cumplirse las primeras 20 horas de la inédita y violenta
toma de tribuna de la Cámara de Diputados, Jorge
Zermerño dejó abierta la posibilidad de pedir
la intervención de la fuerza de seguridad para desalojar
a los manifestantes y permitir con ello que Felipe Calderón
rindiera protesta como presidente de México.
La
negociaciones entre los coordinadores del PAN, Héctor
Larios, y del PRD, Javier González Garza, se vieron
interrumpidas sin que se alcanzara un avance concreto par
solucionar esa crisis institucional.
En
tanto, unos 200 diputadas y diputados de ambos partidos,
pasaban su primera noche al interior del salón de
sesiones, hecho que convirtió al recinto en el mayor
dormitorio legislativo del país.

Y
como para atemperar los ánimos, el escenario del
recinto parlamentario fue degradado a un antro que recibe
la visita de jóvenes despreocupados de la situación
nacional y de las políticas públicas. Así,
los enfrentamientos físicos se convirtieron en cánticos.
Diputados
perredistas y panistas cantaron toda la noche y por la madrugada,
en plena tribuna de San Lázaro, corridos, boleros
y rancheras. Entre gritos, rechiflas y aplausos varios legisladores
entonaban canciones rancheras como 25 rosas de Joan Sebastian,
Acá entre nos, Y nos dieron las diez
, de Joaquín
Sabina, sin faltar el clásico de José Alfredo
Jiménez, El Rey y Un buen perdedor, de Franco de
Vita.
En
tanto, la bancada del PRI mostraba prudencia en el caos
legislativo y solicitaba a la Presidencia de San Lázaro
que presentara las denuncias correspondientes por los conatos
de violencia y que se delimiten las responsabilidades específicas.
En un comunicado de prensa, el tricolor condenaba los hechos
y calificaba como inaceptable y vergonzoso que, legisladores
que deberían cumplir la ley, la rompan sin consideración
alguna por el futuro del País.
A
su vez, el presidente del Senado de la República,
Manlio Fabio Beltrones, señalaba que debería
considerarse un cambio de sede del Congreso si la tribuna
de la Cámara de Diputados continuaba tomada por legisladores.
Dijo que esta opción es la natural y lógica
ante la confrontación que en San Lázaro protagonizan
panistas y perredistas.
Beltrones
refirió que conversó con los coordinadores
del Frente Amplio Progresista sobre la gravedad de la situación
y de en la sesión del Senado del siguiente día
se abordaría el tema de la toma de la tribuna de
San Lázaro, con el fin de llegar a una salida que
beneficie al país.
Mientras
el gobernador de Puebla, Mario Marín, intentaba leer
su propuesta presupuestal a representantes de todos los
partidos políticos y diputados de las comisiones
de Hacienda y de Presupuesto, se dio el enfrentamiento entre
el PAN y PRD en el pleno, por lo que se quedó solo,
sentado en la sala de juntas. Los diputados salieron corriendo
conforme sus asesores les avisaban de lo que sucedía
en el pleno; incluso, el coordinador del PRI, Emilio Gamboa,
no llegó a la reunión por la trifulca. El
gobernador no tuvo más remedio que salir de la sala
de juntas y, junto con su secretario de Finanzas, abandonó
el recinto legislativo. La cita estaba prevista para las
13:00 horas y el "Gober precioso" llegó
20 minutos tarde.
Y LAS POLITICAS PÚBLICAS NO SE DETUVIERON. En
ese entorno, el gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca,
confirmaba su asistencia a la de toma de posesión
del Presidente electo, Felipe Calderón. El mandatario
estatal de extracción perredista, también
dijo esperar que durante la ceremonia oficial en el Palacio
Legislativo de San Lázaro, en la cual se prevé
se manifiesten diputados y senadores del PRD, no se registren
hechos de violencia. "Yo soy respetuoso de las formas
de protesta (de los senadores y diputados federales del
PRD) pero espero que no haya violencia, porque de darse
esa situación sería algo antipolítico",
sostuvo.
LICENCIA A ZAVALA Y BEBETO.
Con la abstención del PRD, el pleno del Senado aprobó
por mayoría las licencias indefinidas para quienes
con el manto del PAN habían llegado a la Cámara
alta como senadores, Beatriz Zavala Peniche y Alberto Cárdenas
Jiménez, quienes fueron nombrados secretarios de
Desarrollo Social y de Agricultura, respectivamente, por
el presidente electo Felipe Calderón.
Pablo
Gómez expuso en tribuna que el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) votaría en abstención
porque considera que Calderón es un presidente ilegítimo
y que, por lo tanto, su gabinete también lo es. "No
vamos a ir en contra de la tradición de obsequiar
licencias, pero no vamos a formar parte del acto que tenga
ese propósito (de formar parte del Gabinete)",
expuso el legislador en la tribuna.
PAÍS DEL YUNQUE. Con
el nombramiento de los cuatro integrantes del próximo
gabinete federal que hizo este martes, el presidente electo
Felipe Calderón Hinojosa entregó al Yunque
la conducción política del País, acusó
el secretario general del Partido de la Revolución
Democrática (PRD), José Guadalupe Acosta Naranjo.
"Es un Gabinete nefasto, negro para el País",
recriminó.
En
los próximos meses, auguró, habrá un
endurecimiento de la vida política nacional. "No
tiene nada de gabinete político, éste es un
gabinete de ultraderecha, conservador, absolutamente contrario
al interés nacional", sentenció.
Acosta
Naranjo se quejó de las designaciones hechas por
Calderón Hinojosa, porque a su juicio cancelan la
posibilidad de diálogo entre el gobierno federal
y las fuerzas políticas de oposición.
PRIVILEGIAR DIÁLOGO.
Privilegiar el diálogo con todos los actores nacionales,
demandaron al gabinete político, presentado por el
presidente electo Felipe Calderón. Tras conocer los
nombramientos, el sector privado consideró acertadas
las designaciones. El presidente del Consejo Coordinador
Empresarial, José Luis Barraza, confió en
que los próximos funcionarios coadyuven a hacer de
México un país en el que se haga cumplir las
leyes.
DEMANDAN A AMLO POR SEDICIÓN. En
Chihuahua, el Diputado local panista Manuel Narváez
interponía ante la Procuraduría General de
la República una denuncia por sedición en
contra del ex candidato Presidencial Andrés Manuel
López Obrador. Con el número 811/2006 en la
Tercera Agencia Investigadora de la subdelegación
de la PGR, quedó asentada la denuncia interpuesta
por el Diputado local en contra de López Obrador
y de su vocero, Gerardo Fernández Noroña y
el dirigente nacional del PRD, Leonel Cota Montaño.
"La
denuncia es por el delito de sedición y los que resulten,
debido a que estos tres personajes han estado incitando
públicamente a sus seguidores a impedir la toma de
protesta del Presidente Felipe Calderón Hinojosa
este 1 de diciembre", dijo el legislador local.
FELIPE IRÁ A SAN LÁZARO.
La oficina de Felipe Calderón reiteraba que el Presidente
electo rendiría protesta en el Palacio Legislativo
de San Lázaro. Al pedirle una posición sobre
los hechos ocurridos en la Cámara de Diputados, el
equipo de transición remitió a la declaración
que hizo Calderón el lunes, en el sentido de que
irá al Congreso no por capricho personal o estrategia
de grupo, sino para cumplir con su primera obligación
constitucional.
"La
posición sigue siendo la misma, el presidente (electo)
declaró ayer y hoy refrendamos que va a acudir al
Congreso", declaró Maximiliano Cortázar,
coordinador de comunicación de la oficina de transición.