POLÍTICA
MONTESSORI para sonorenses
Al
cierre de este año, cuando gobierno y sociedad esperan
el desenlace de la ceremonia republicana del relevo presidencial
del 1 de diciembre, pareciera que en Sonora esperan ese
día para imprimir un poco de agilidad a la vida política
del Estado. Mientras tanto, a querer y no, se cae en lo
que algunos analistas han dado en llamar "política
Montessori".
María Montessori( 1870-1952), la primera médica
que tuvo Italia, revolucionó la educación
al interesarse en las potencialidades de niños con
algún tipo de deficiencia mental. El principio de
esta filosofía se puede ajustar a diversos modos
de vida: oigo y olvido; veo y recuerdo; hago y aprendo.
Según educadores con experiencia, en este sistema
se pierde un poco lo disciplinario, ya que el niño
tiene poder de decisión. Pero el fondo de la técnica
Montessori es algo duro cuando se quiere hacer paralelismos
con adultos: son niñitos que se quedaron jugando
en su mundo de bloques.
El legado de María Montessori es noble. Ella sostenía:
Los conocimientos no deben ser introducidos dentro de la
cabeza de los niños, sino al contrario, mediante
la información existente, los conocimientos deben
ser percibidos por ellos como consecuencia de sus razonamientos.
Bajo este razonamiento, se podría concluir que algunos
actores políticos y factores de poder pretender ver
a los sonorenses como niños Montessori. Para muestra
un botón:
El Partido Acción Nacional hace de la transparencia
su bandera de presión política, como es evidente
cuando el coordinador de los diputados blanquiazules, Florencio
Chito Díaz, critica los resultados en generación
de empleos en el estado (que califica de "mediocres"),
y el dirigente estatal, Enrique Reina, dirige sus baterías
en contra del procurador de Justicia, Abel Murrieta, al
apuntar que los resultados en ese renglón son francamente
negativos.
La
táctica les funcionó, pues por una parte todo
el aparato de gobierno se volcó a poner en su lugar,
y en su momento el mismo procurador Murrieta, que tiene
una bien ganada fama de sacarle la vuelta a reporteros y
cuanto medio de comunicación se le acerca para intentar
entrevistarlo, citó a una sesión de prensa
para autodefenderse de las acusaciones.
El
fiscal sonorense, a como pintan las cosas, pudiera ser un
damnificado más del actual sexenio. Otros, pudieran
ser los aún titulares de las carteras de Salud, Raymundo
López Vucovich, y el de Educación, Horacio
Soria. ¿Estos personajes pudieran ser considerados
como viables para convertirse en funcionarios Montessori?
Es
obvio que el PAN con esto recurre al ejercicio mediático
para posicionar al blanquiazul rumbo a las elecciones del
2009. Así, bajo esa óptica, logra captar la
atención con críticas a los resultados gubernamentales
de empleo y justicia.
Lo
incongruente de esta técnica de socavamiento azul,
es que mientras unos lanzan piedras otros son llamados a
declarar ante las actuales autoridades municipales para
que respondan a dudas sobre asuntos poco claros del anterior
gobierno hermosillense. Uno de esos ex funcionarios convocados,
Enrique Martínez, ex responsable del organismo operador
de agua, no aguantó ni la primera pregunta del presidente
de la comisión y regidor del PRI, Robinson, y se
llamó ofendido para retirarse del lugar, siempre
escoltado por el propio Florencio Díaz, Chito, el
dirigente municipal, Juan Manuel Armenta, y el regidor excandidato
a la presidencia municipal, Rodolfo Flores.
No
hizo lo mismo el extesorero Francisco Velazco, quien salió
más o menos airoso de la inquisitoria encabezada
por el regidor priísta, Jorge Robinson Rodríguez.
Afecta
sin duda también a Ricardo Bours Castelo, coordinador
del programa Impulsor, la fallida venta del internado Coronel
J. Cruz Gálvez, por lo que la construcción
de un mega centro comercial se trasladó, de los terrenos
de ese plantel, a los de una amplia zona del Vado del Río,
incluido un parque muy venido a menos desde sus tiempos
de gloria en que funcionaba como vivero, en los años
70, cuando servía como un verdadero pulmón
de la ciudad, pero que está en litigio entre el estado
y el Ejido de Villa de Seris.
En el asunto de Yavaros, el Secretario de Salud buscó
desde el principio ver a los sonorenses como niños
Montessori. El antecedente del caso se registra en septiembre,
cuando varios jóvenes de la escuela secundaria de
Yavaros presentaron una rara enfermedad que en principio
fue confundida con un brote de meningitis o leptospirosis,
provocado por la contaminación, pero luego de una
serie de estudios, la Secretaría de Salud lo identificó
como un "trastorno conversivo por una serie de diferencias
nutricionales y determinantes negativos sicosociales".
Concretamente, lo que dijo Raymundo López Vucovich
fue que el origen de ese problema de salud fue estrés
y mala nutrición, aunque luego trascendió
que en efecto los muchachos afectados habían participado
en ceremonias satánicas y en juegos de la Ouija.
Mientras el PAN da muestras de una incongruencia política,
el PRD se autominimiza y no encuentra plataformas adecuadas
para captar la atención, en tanto el PRI se subió
a su nube particular al obtener un triunfo electoral con
36 votos de diferencia en el municipio de Granados, que
registró una elección extraordinaria, con
lo que a estas alturas ya es alcalde René Durazo,
hermano del exdiputado Lionzio Durazo.
Falta oficio político y programas de fondo en los
partidos, es el sentir de los sonorenses vistos como niños
Montessori.
En este escenario, el proceso de sucesión quedó
pasmado. En el PRI, siguen los mismos tres: Alfonso Elías,
Ernesto Gándara y Roberto Ruibal. En el PAN, parece
que se afianzan Guillermo Padrés, Florencio Díaz
y David Figueroa -víctima de un atentado del que,
al igual que su padre, salió herido pero por fortuna
sin riesgo mayor--, y a todos ellos ahora se anda agregando
a Manuel Espino, duranguense - chihuahuense, con credencial
de elector en Sonora, un político astuto, sin buenas
relaciones con el presidente electo, Felipe Calderón,
que pareciera agazapado y trazando su plan de acción.
En
el PRD continúa la orfandad de figuras: nadie pinta,
nadie sobresale, ni siquiera se activó con la reciente
gira que hizo por la entidad (Hermosillo y Ciudad Obregón)
el excandidato presidencial de la coalición Por el
Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador,
a quien, por cierto acompañó muy de cerca
el exabanderado de dicha coalición por el senado,
Alfonso Durazo Montaño, quien lo llevó a comer
a conocido restaurante de carne asada, propiedad de Miguel
E. Mexía Díaz, alguna vez también aspirante
a la postulación por la presidencia municipal de
Hermosillo, que no se concretó.
En conclusión, Sonora es, en estos momentos, un estado
de contrastes: por un lado se registra una interesante ola
de inversiones privadas, que le imprimen dinamismo a la
vida económica, mientras en lo sociopolítico
nos quieren ver como niños Montessori.
Pero hay niños que aprenden rápido y pueden
dar la sorpresa. (JLPC).